La Guardia Civil investiga a nueve personas por comprar y vender perros sin documentación legal y con pésimas condiciones sanitarias, causando enfermedades y muertes
La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal dedicada a la venta irregular de cachorros de perro en la comarca de La Moraña, Ávila, que afectó a más de 600 compradores en toda España. La operación “Bibiache”, iniciada el 10 de diciembre de 2025 y dirigida por la Fiscalía Delegada de Medio Ambiente y Urbanismo de Ávila, identificó a nueve investigados implicados en la distribución de perros sin la documentación ni las garantías sanitarias exigidas.
Los cachorros eran trasladados a largas distancias en condiciones inadecuadas, algunos presentaban enfermedades graves y varios fallecieron tras su adquisición. La red falsificaba la documentación de los animales y manipulaba los microchips, obviando los controles legales y administrativos.
Operación y hallazgos de la Guardia Civil en Ávila
Las investigaciones comenzaron tras detectar sospechas fundamentadas sobre irregularidades de una actividad relacionada con la cría de animales. Tras la inspección inicial en las instalaciones de los investigados a mediados de diciembre, se confirmaron posibles infracciones penales y administrativas. Posteriormente, los agentes realizaron un seguimiento en diversas plataformas digitales donde se publicitaban los cachorros, además de entrevistas y análisis detallados.
Se demostró la existencia de una estructura organizada dedicada a la compra y venta de perros, que usaba páginas web y redes sociales para captar clientes en todo el territorio nacional. La comercialización se realizaba sin trazabilidad ni registros adecuados, y los microchips eran intercambiados o faltaban. También se incautaron varios ejemplares de aves protegidas, concretamente jilgueros y lúganos, sin licencia CITES, incumpliendo la legislación sobre especies amenazadas.
Daños y consecuencias para los animales y los compradores
Los cachorros eran sometidos a viajes largos en condiciones inapropiadas desde muy temprana edad. Se detectaron irregularidades en la documentación sanitaria, así como graves problemas de salud entre los perros, que en algunos casos requirieron atención veterinaria y ocasionaron la muerte de varios animales. La investigación ha señala la posible implicación de tres veterinarios que facilitaron medicamentos y la implantación de microchips ilegales.
La trama económica de esta actividad fraudulenta dejó constancia de que 636 personas pagaron por los cachorros mediante transferencias telefónicas por un total acreditado de 125.265 euros. Además, se registraron pagos en efectivo por valor de 21.060 euros. Los cuatro principales beneficiarios obtuvieron ingresos directos de 146.325 euros en aproximadamente un año, aunque se estima que los beneficios reales podrían superar los 500.000 euros al incluir pagos pendientes y en efectivo.
Delitos atribuidos y colaboración institucional
A los investigados se les atribuyen, en función de su grado de implicación, presuntos delitos de maltrato animal por omisión, estafa, falsedad documental, usurpación de estado civil, intrusismo profesional, defraudación de fluido eléctrico, contra la protección de la flora y fauna y pertenencia a grupo criminal.
Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial competente. La operación contó con la colaboración del Colegio Oficial de Veterinarios de Ávila, la Sección Agraria Comarcal de Arévalo, el Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de Ávila, la Tesorería General de la Seguridad Social, Inspección de Trabajo, y técnicos y departamentos de Iberdrola relacionados con la detección de fraude eléctrico.
Para ampliar información, la Guardia Civil pone a disposición la Oficina Periférica de Comunicación en el teléfono 920 22 44 00 extensión 1210009 o el móvil 690 733 383.




