La solicitud impulsada por FEDEX y el Cabildo de Gran Canaria ha concluido sin alegaciones la primera etapa administrativa, acercando al tomate canario a una protección oficial en la Unión Europea
Tomate Canario avanza en su protección oficial tras el apoyo institucional
El expediente para la Indicación Geográfica Protegida (IGP) ‘Tomate Canario’ ha superado la primera fase de tramitación, tras finalizar el periodo de información pública a nivel nacional sin que se hayan presentado alegaciones. Esta iniciativa comenzó gracias a la Federación Provincial de Asociaciones de Exportadores de Productos Hortofrutícolas de Las Palmas (FEDEX) y cuenta con el respaldo del Cabildo de Gran Canaria y el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), que es el órgano competente para su tramitación.
Según Luis Arráez Guadalupe, director del ICCA, “en los próximos días se procederá a la publicación en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) de la Declaración Favorable a la tramitación en la UE de este sello de calidad”. Esta publicación confirma la solidez técnica de la propuesta y representa “un gran avance hacia la protección definitiva del nombre y la calidad de una de las producciones agrícolas más emblemáticas de Canarias”. Además, destaca que el sector afronta “una fuerte competencia desleal por la entrada de producciones procedentes de países terceros”.
Una herramienta para preservar la identidad y calidad del tomate canario
El reconocimiento como IGP pretende salvaguardar la identidad de un cultivo histórico, facilitar su diferenciación en los mercados y garantizar que la denominación de Tomate Canario quede vinculada exclusivamente a un producto auténtico, cultivado en las islas con una tradición centenaria. Durante los dos meses de consulta pública establecidos por la normativa nacional, cualquier persona o entidad con interés legítimo pudo analizar la documentación y presentar observaciones, pero no se registraron alegaciones.
Con este paso, el nombre del producto queda protegido hasta que finalice la tramitación en las instituciones comunitarias. Si el proceso concluye sin reclamaciones, el uso del calificativo ‘Tipo Canario’ quedará limitado exclusivamente a los productores amparados por este distintivo, preservando el valor añadido frente a posibles imitaciones.
El siguiente trámite contempla la remisión oficial por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a la Comisión Europea, que dispone de un plazo máximo de seis meses para examinar la solicitud. Tras la validación, la propuesta será publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea, abriendo un nuevo periodo de información pública y oposición a escala europea durante tres meses que debe superarse para lograr el reconocimiento definitivo de la IGP.
El valor del sello IGP para los productos canarios
Las indicaciones geográficas como la IGP garantizan que la reputación o calidad del producto se apoyan en el medio geográfico de producción, incluyendo factores naturales y humanos propios del entorno. Así, establecen una marca diferenciadora frente a productos similares de otras procedencias.
Estos sellos contribuyen al impulso de la economía rural, especialmente en zonas con limitaciones naturales o condicionantes específicos, como las regiones ultraperiféricas (RUP) a las que pertenecen las Islas Canarias, donde los costes de producción son superiores al resto de la Unión Europea. Además, los regímenes de calidad complementan políticas de desarrollo rural y de apoyo comercial y económico dentro de los marcos de la Política Agrícola Común (PAC).
Hasta la fecha, productos canarios bajo IGP incluyen el Aguacate de Canarias, reconocido en mayo de 2025, así como el Gofio Canario, Ronmiel de Canarias y Plátano de Canarias. Por su parte, las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) abarcan quesos como el Queso Palmero, el Queso Majorero y otros, además de la miel de Tenerife, cochinilla y vinos de distintas zonas del archipiélago.
Una protección histórica para una producción con más de 140 años
El reconocimiento del tomate canario es un objetivo que se ha perseguido durante alrededor de dos décadas. La iniciativa se reavivó tras los primeros intentos realizados hace aproximadamente diez años por FEDEX y la Asociación Canaria de Exportadores de Tomate (ACETO). En aquel momento, dificultades regulatorias, logísticas y comerciales impidieron culminar el proceso.
Hoy, este proyecto cuenta con un sólido respaldo institucional y un expediente que confirma la estrecha relación del tomate con su territorio de origen. Las condiciones climáticas únicas de Canarias —temperaturas suaves, horas de sol, los vientos alisios— junto con el conocimiento técnico acumulado durante generaciones, han permitido una producción con características diferenciadoras y reconocidas en el mercado internacional.
El cultivo del tomate, orientado tradicionalmente a la exportación, ha sido clave en el desarrollo agrícola y económico del Archipiélago durante más de un siglo. Su crecimiento se vinculó desde el siglo XIX al desarrollo de rutas marítimas que facilitaron su llegada a Europa y también impulsaron el turismo en Canarias, consolidando su papel como motor histórico de la economía local. En 2025 se conmemoraron 140 años desde el inicio de esta actividad exportadora, reflejando la importancia patrimonial, cultural y social del tomate canario.




