La Guardia Civil ha investigado y detenido a 14 personas y puesto bajo investigación a otras seis por delitos relacionados con la comercialización ilegal de perros a los que se les practicaron amputaciones estéticas no autorizadas en las orejas y el rabo. La operación, denominada Goscan, ha permitido desarticular una red con actividad en todo el territorio nacional y con exportaciones a México.
Una investigación que comenzó en Cáceres
El caso arrancó tras el ingreso en un hospital veterinario de Cáceres de un mastín italiano que presentaba amputaciones recientes en las orejas y el rabo. Los veterinarios alertaron a la Guardia Civil, que localizó al propietario y obtuvo un certificado falso que aseguraba que las intervenciones se realizaron en Rusia, donde estas prácticas son legales.
Sin embargo, las autoridades rusas desmintieron la autenticidad del documento, confirmando que había sido fabricado para intentar evadir la legislación española. A partir de esta pista, los agentes se trasladaron al criadero ubicado en Alicante, que proporcionó al mastín.
La estructura delictiva y su modus operandi
En una primera fase de la investigación se detuvo al propietario del perro y a los dos responsables del criadero. Posteriormente se amplió la operación, que reveló una red liderada por la dueña del criadero, su pareja y una tercera persona, todos detenidos. Una de las líneas de la trama era ofrecer a los compradores la posibilidad de amputar orejas y rabo según sus preferencias estéticas.
Para ocultar la ilegalidad de estas prácticas, los responsables entregaban a sus clientes documentación falsificada que daba apariencia de legalidad. Además, enviaban vídeos explicativos para enseñar a curar las heridas, facilitando así los cuidados después de unas intervenciones que sabían que incumplían la ley.
Implicación de compradores y de un veterinario colegiado
Las investigaciones revelaron que tanto vendedores como compradores eran conscientes de la ilegalidad y de la falsedad de los documentos presentados. Se identificaron casos en los que los perros fueron comprados sin mutilar y los dueños decidieron someterlos posteriormente a estas intervenciones.
En total, nueve personas fueron detenidas por estas amputaciones voluntarias. También fue arrestado un veterinario colegiado por colaborar con la organización, ya que suministraba pasaportes y documentos oficiales en blanco con su firma y número de colegiado para que la responsable del criadero los completara.
Uso ilegal de microchips y diligencias judiciales
Se comprobó que la titular del criadero implantaba microchips a los cachorros sin contar con la titulación ni habilitación veterinaria para este procedimiento. La operación ha descubierto una estructura que combinaba la venta ilegal de animales, la realización de mutilaciones estéticas y la falsificación documental para esconder la ilegalidad.
Las diligencias han sido remitidas al juzgado competente de Novelda, Alicante. Para más información, la Guardia Civil de Cáceres ha habilitado el teléfono 927 62 81 50, extensión 0320080.




