El barrio de Salamanca vivió durante dos días una celebración que combinó actos religiosos con música, baile y tradición boliviana, impulsada por asociaciones vecinales y el Ayuntamiento de Santa Cruz
Fiesta comunitaria en Salamanca con música y procesión
Santa Cruz de Tenerife volvió a ser escenario este fin de semana de una de las principales celebraciones de la comunidad boliviana en la isla, dedicada a la Santísima Virgen de Urkupiña. Las calles del barrio de Salamanca se llenaron de música, bailes y color durante el viernes 21 y sábado 22 de agosto, culminando con una procesión que reunió a cientos de personas en la plaza de la Iglesia de Fátima y calles adyacentes.
Organizada por la Asociación de Vecinos La Arboleda Salamanca-Uruguay-Acca y Salay Jatun Masis, filial Tenerife, con el apoyo del Ayuntamiento de Santa Cruz a través del Distrito Centro-Ifara y la Concejalía de Fiestas, la festividad combinó actos religiosos con representaciones culturales ligadas a Bolivia.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, subrayó que “la celebración de Urkupiña ha vuelto a demostrar que nuestros barrios pueden convertirse en lugares de encuentro. Salamanca ha vivido dos jornadas en las que la tradición, la música y la participación ciudadana han sido protagonistas y en las que cientos de personas han compartido una fiesta que forma parte ya de la realidad social y cultural de la ciudad”.
Apoyo municipal y participación vecinal
Bermúdez añadió que “para el Ayuntamiento es fundamental respaldar estas iniciativas y facilitar que puedan desarrollarse en los barrios con toda su diversidad. Una ciudad no se construye solo con grandes proyectos; también se construye acompañando a sus vecinos, dando espacio a sus tradiciones y favoreciendo que las personas se encuentren y participen”.
Por su parte, la concejala del Distrito Centro-Ifara, Purificación Dávila, destacó que “Salamanca ha respondido extraordinariamente a esta celebración. Las calles estuvieron llenas de música, baile y color, y la procesión reunió a cientos de participantes en torno a la Virgen de Urkupiña”.
Dávila expresó su compromiso para que “desde el Distrito sigamos facilitando que estas celebraciones crezcan porque generan espacios de convivencia y participación. Urkupiña es un excelente ejemplo de cómo una tradición vinculada a una comunidad se abre al conjunto de la ciudadanía y se convierte en una fiesta compartida”.
Desarrollo de la festividad y manifestaciones culturales
La festividad comenzó el viernes con la misa de vísperas en la plaza de la Iglesia de Fátima, seguida por una exhibición de bailes tradicionales que llenaron de movimiento y música el entorno del templo. Este acto preparó el terreno para la jornada central del sábado con la misa mayor y la procesión.
El recorrido procesional incluyó las calles Febles Campos, El Olvido, Los Sueños y la del Poeta Tomás Morales. Los vecinos y participantes acompañaron la imagen de la Virgen, combinando las expresiones de fe con trajes típicos, música y danza propias de la festividad boliviana.
La plaza de la Iglesia de Fátima ejerció de epicentro para esta fiesta que va más allá del ámbito religioso, funcionando como punto de encuentro para la comunidad boliviana y los residentes del barrio. La implicación vecinal durante estas dos jornadas permitió mantener viva una tradición que tiene en Santa Cruz un espacio para expresarse y compartirse.
Devoción y convivencia cultural
El eje de la celebración fue la devoción a la Virgen de Urkupiña, bajo el lema: “Madre de Urkupiña, ilumina nuestro camino, fortalece nuestra fe y llena nuestros corazones de tu amor infinito. Bajo tu manto, caminamos juntos hoy y siempre”. Esta festividad mostró también una imagen de convivencia que destacó la diversidad cultural presente en Santa Cruz.
La celebración concluyó con un encuentro tras la procesión, cerrando dos días en los que Salamanca reafirmó que sus espacios públicos son escenarios para compartir tradiciones, fortalecer vínculos y revitalizar la vida comunitaria.




