El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife avanza en obras para dificultar el acceso al inmueble abandonado en Añaza mediante la eliminación de escaleras y otras medidas físicas
Trabajos para impedir el acceso en el edificio
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través de la Gerencia Municipal de Urbanismo, sigue adelante con las actuaciones para imposibilitar el acceso al edificio abandonado ubicado en Añaza. Estas intervenciones, ejecutadas de forma subsidiaria, buscan reforzar la seguridad y reducir los riesgos asociados a la entrada de personas en el inmueble.
Dentro de las tareas contratadas, ya se ha procedido a eliminar las escaleras interiores que comunicaban desde la planta baja hasta la cuarta planta. Además, este viernes se ha completado la demolición de las escaleras en la sexta planta, lo que complica el acceso a las plantas superiores desde ese nivel.
El alcalde José Manuel Bermúdez señaló que “con esta actuación damos un paso importante para impedir el acceso a las zonas más altas del inmueble y reducir los riesgos que supone la entrada de personas a un edificio abandonado y en estas condiciones”.
Medidas complementarias para reforzar la seguridad
La concejala de Urbanismo, Zaida González, explicó que “todavía se seguirán continuando los trabajos para poder eliminar el acceso del acopio de terreno que existe para acceder a la planta sexta, eliminándose ese terreno y dejando como una especie de zanja para evitar el acceso”.
Además, destacó que “el objetivo de todas estas medidas es poner cada vez más difícil el acceso al inmueble y evitar situaciones de riesgo, actuando con todos los medios que tenemos a nuestro alcance dentro de las competencias municipales”.
El plan de intervención consta de cinco actuaciones principales para blindar el recinto e inutilizar las vías internas: la reparación del vallado perimetral, la eliminación del acceso al sendero que bordea el vallado este, la cancelación del acceso a la sexta planta desde el terreno, la demolición de las escaleras en las plantas 0, 1, 2, 3 y 4, y el enrejado de los huecos accesibles en la fachada.
Historia y estado actual del edificio
El inmueble, que se corresponde con un hotel abandonado, es un gigantesco esqueleto de hormigón con planta en forma de “Y” y 22 alturas. El proyecto fue concebido en 1973 como un exclusivo complejo hotelero, pero las obras se detuvieron al año siguiente debido a la quiebra de la empresa alemana promotora.
Desde entonces, el edificio ha permanecido en abandono, convirtiéndose en una peligrosa ruina que ha marcado durante décadas la degradación del litoral y el abandono urbanístico de la zona.




