La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias ha actualizado las medidas fitosanitarias contra la filoxera en Tenerife, única isla del Archipiélago donde se ha detectado la plaga. La flexibilización permite un movimiento más amplio de uva fresca y material vegetal en zonas libres, combinada con un aumento de la vigilancia y bioseguridad de cara a la vendimia de 2026.
La función de la vigilancia en la contención de la filoxera
El cambio en la normativa surge tras analizar la campaña de prospecciones realizadas en 2026, que ha reflejado una evolución favorable y el control efectivo de la plaga. Durante el año, se efectuaron un total de 5.429 prospecciones en todas las islas, con 16 casos positivos en fincas abandonadas dentro de la denominada “zona cero” en Tenerife, sin que se haya detectado la presencia de la filoxera en otras islas.
El viceconsejero de Sector Primario, Eduardo García Cabello, valoró estos resultados señalando que “estos resultados reflejan la eficacia del trabajo realizado desde el Ejecutivo regional en colaboración con los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas de Vinos de Canarias y los Cabildos insulares”. Añadió que ello ha permitido “trabajar en una modificación de la Orden que recoge las medidas de lucha contra este organismo nocivo, para adaptar la estrategia de actuación a su evolución y situación actual”.
La modificación posibilita la circulación de uva y material vegetal tanto en zonas libres de la plaga como en Tenerife fuera del área demarcada. Al mismo tiempo, se mantienen las restricciones y se refuerzan los controles en las zonas con riesgo de propagación real.
Nueva delimitación y bioseguridad en la vendimia
La nueva delimitación incluye tres zonas con diferentes grados de restricción: una zona infestada de 50 metros alrededor de cada foco detectado, una zona de especial vigilancia de hasta 500 metros y una zona tampón de dos kilómetros. Este esquema permite focalizar los esfuerzos de erradicación y seguimiento donde más se necesitan.
Pese a la flexibilización, la Consejería recordó que el éxito de la contención depende de la colaboración activa del sector vitivinícola. El inicio de la vendimia implica un mayor movimiento de trabajadores, vehículos, maquinaria y herramientas entre explotaciones, lo que aumenta el riesgo de dispersión de la plaga mediante tierra o restos vegetales adheridos.
Por ello, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife han incrementado las campañas informativas, recomendando extremar las medidas de bioseguridad durante la recolección, transporte y recepción de la uva. Entre las medidas básicas figuran la limpieza y desinfección de calzado, vehículos y maquinaria, evitar el traslado de tierra entre explotaciones, planificar los trabajos comenzando por parcelas no afectadas y notificar cualquier síntoma sospechoso a los servicios oficiales de sanidad vegetal.
El viceconsejero García Cabello subrayó que “estas actuaciones permitirán compatibilizar el normal desarrollo de la vendimia con la protección del viñedo canario, reforzando la vigilancia en Tenerife y avanzando en el objetivo de erradicar definitivamente la filoxera de las Islas”.
La información completa sobre medidas de bioseguridad está disponible en el portal oficial del Gobierno de Canarias en el siguiente enlace: medidas para el movimiento de uva en Canarias.




