El coreógrafo y bailarín brasileño Reinaldo Ribeiro estrenará el próximo viernes 14 de noviembre a las 20:00 horas en el Espacio La Granja de Santa Cruz de Tenerife su última producción, titulada Capítulo 1: Arder épica. Esta obra, desarrollada durante una residencia artística en este escenario y en el espacio Graner de Barcelona, forma parte del Laboratorio de Artes Vivas y constituye el cierre de una trilogía que aborda la memoria, la familia, el patriarcado, las relaciones de poder y el control de las narrativas. Las entradas están disponibles en la taquilla del Espacio La Granja y a través de su página web, gestionada por el Gobierno de Canarias.
Una reflexión sobre la pérdida y el cuerpo
Ribeiro se centra en la pérdida y la ausencia como elementos centrales de su obra. Se cuestiona “¿Cómo se construyen las narrativas individuales en relación con los huecos históricos colectivos?”, además de plantear interrogantes sobre la adaptación del cuerpo a experiencias de pérdida colectiva y el impacto de las mentiras en la memoria y el cuerpo. En sus palabras, “[su] cuerpo siempre ha sabido lo que yo no he podido nombrar, lo que yo no he podido preguntar”.
La pieza, creada, dirigida e interpretada por el propio artista con dramaturgia de Adeline Flaun, parte del recuerdo del incendio del Museo Nacional de Brasil en 2018. Este trabajo representa tanto el capítulo final como el inicial de un tríptico concebido de atrás hacia adelante. En “Arder épica” se potencia la oralidad como una tecnología ancestral para desafiar el monopolio patriarcal y colonial sobre las narrativas, proponiendo una épica alternativa que habita el límite entre la pérdida y la ausencia mediante el uso de la fabulación, el ritual y lo femenino.
Trayectoria y enfoque del artista
Reinaldo Ribeiro desarrolla un trabajo que transita entre la coreografía, las artes vivas y el denominado “perreo cósmico”. Su creación está marcada por el concepto 4P, que agrupa lo político, lo poético, lo personal y lo patético. Asimismo, muestra un especial interés en prácticas y proyectos que fomentan el pensamiento y la mirada decolonial. Es creador, intérprete y cofundador del colectivo Lamajara, con sede en Barcelona.
Ribeiro destaca la dificultad que ha tenido para expresarse en el ámbito privado y familiar, pero señala que en el escenario encuentra el espacio adecuado para compartir lo que su cuerpo ha comunicado durante más de veinte años como bailarín. De esta forma, su obra busca poner en palabras sensaciones y vivencias profundas que no podían ser explicadas únicamente desde la razón.





