La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, presentó este miércoles la Llave de Oro de la Ciudad, que será entregada a Su Santidad el Papa León XIV durante su visita oficial a la capital grancanaria el 11 de junio de 2026. Este reconocimiento, recuperado tras 30 años sin otorgarse, simboliza el respeto y la hospitalidad de la ciudad hacia una figura de relevancia internacional.
El acto contó con la presencia de Juan José Laforet, cronista oficial de Las Palmas, quien destacó que esta condecoración es una de las máximas contempladas en el Reglamento municipal de Títulos, Condecoraciones y Distinciones Honoríficas y está reservada a jefes de Estado extranjeros o personalidades de reconocida trayectoria mundial.
Reconocimiento histórico y valor simbólico
Carolina Darias destacó que la entrega de la Llave de Oro se realiza “con motivo de la primera visita institucional de un Papa en 548 años de historia de la ciudad”. Subrayó que el galardón “tiene un gran simbolismo histórico y valor institucional” y representa a Las Palmas como “una ciudad abierta, de acogida y hospitalaria”.
La concesión expresa el respeto, afecto y hospitalidad de la ciudad hacia el Papa León XIV, quien encarna valores universales como el diálogo, la paz, la solidaridad y el encuentro entre culturas y pueblos, según explicó la alcaldesa.
Por su parte, Juan José Laforet recordó que la Llave de Oro posee un profundo significado histórico que se remonta a las antiguas ciudades amuralladas medievales, donde entregar las llaves simbolizaba confianza y honor hacia visitantes ilustres. En Las Palmas, esta tradición se vincula con su pasado fortificado y con puntos históricos como la antigua Puerta de Triana, representando ahora la apertura de la ciudad al mundo y su vocación de diálogo entre continentes y culturas.
Una tradición recuperada con una obra artesanal única
La distinción no se otorgaba desde 1996, año en que la ciudad concedió la Llave de Oro a destacados científicos y premios Nobel. La pieza para el Papa León XIV ha sido elaborada expresamente para esta ocasión.
Creada en metal zamak y chapada en Oro de Ley, la Llave fue fundida artesanalmente por un orfebre y presentada sobre una placa de latón. El diseño combina tradición, artesanía e innovación; comenzó con una fase de investigación para reflejar la relevancia institucional e histórica del evento, seguida de un modelado tridimensional y supervisión del proceso productivo.
La concesión, aprobada por el Pleno municipal, logra que esta Llave de Oro pase a formar parte de la historia institucional de Las Palmas de Gran Canaria como un símbolo de acogida, reconocimiento y apertura al mundo.





