El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la Concejalía de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, ha adjudicado las obras para el siguiente tramo del Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta, que unirá los barrios de Siete Palmas y Los Tarahales. La intervención, con un presupuesto de 595.012,25 euros y un plazo de ejecución de seis meses, busca renaturalizar una extensión de 37.820 metros cuadrados y promover la biodiversidad local con más de 2.100 ejemplares de especies vegetales autóctonas y endémicas.
Renaturalización y mejora ambiental en un espacio urbano
El proyecto, enmarcado dentro del Plan Director de Infraestructuras Verde-Azul y Biodiversidad presentado en 2024 por la alcaldesa Carolina Darias, se ubica en la parcela del barranquillo de Los Tarahales, en el extremo sur del Parque Juan Pablo II, delimitada por las calles Lomo La Plana, Hoya del Enamorado y Lomo San Lázaro. La actuación contempla la plantación de 2.118 árboles y arbustos de plantas autóctonas, la eliminación de especies invasoras y la rehabilitación de un estanque para favorecer un microhábitat húmedo que atraiga a la fauna local.
El concejal Mauricio Roque explicó que esta obra “recuperará un espacio para la ciudadanía, con un estanque, senderos y merenderos que servirán de continuidad al actual parque Juan Pablo II”, y añadió que “gracias a la financiación europea a través de la Fundación Biodiversidad y al esfuerzo municipal, consolidaremos una red verde que conecta barrios, sirve de refugio para la fauna y es un punto de encuentro para las personas”.
Especies vegetales autóctonas y control de invasoras
Entre las especies que se plantarán destacan 118 cardones (Euphorbia canariensis), 373 salados verdes (Schizogyne glaberrima), 204 tajinastes blancos (Echium decaisnei spp. Decaisnei), 66 dragos (Dracaena draco) y 114 pinos canarios (Pinus canariensis), además de otros arbustos como guaydiles, salvias canarias, almácigos y lentiscos. La selección busca potenciar la biodiversidad local y favorecer los hábitos naturales.
Se eliminarán especies invasoras como rabo de gato (Pennisetum setaceum), pitera (Agave americana), tunera (Opuntia spp.) y tabaco moro (Nicotiana glauca), siguiendo los protocolos establecidos por el Gobierno de Canarias.
Infraestructuras para uso público y conservación
Además de la vegetación, se adecuará el estanque para convertirlo en una lámina de agua con cascadas pequeñas, con piedras basálticas en el fondo para mejorar la calidad del agua y prevenir la erosión. También se instalará una red de drenaje de 1,14 kilómetros con 17 pozos de drenaje para la recogida y aprovechamiento de agua pluvial.
El espacio dispondrá de senderos peatonales adaptados a la orografía natural, construidos con materiales terrosos para integrarse con el entorno sin el uso extensivo de hormigón o pavimentos prefabricados. Se instalarán tres merenderos con pérgolas de madera para sombra, así como 12 papeleras, 12 bancos y 3 aparcabicicletas. La cartelería informativa dará a conocer la flora local en los accesos a los senderos.
Esta obra forma parte del convenio entre el Ayuntamiento y el Cabildo Insular de Gran Canaria para gestionar los recursos del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN) y se incluye dentro del Programa Insular de Desarrollo Socioeconómico de Gran Canaria 2023-2027.






