El viceconsejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, José Manuel Cabrera, junto al director general de Infraestructuras y Equipamientos Educativos, Iván G. Carro, y la jefa del proyecto por Gesplan, Silvia Guajardo, presentaron este viernes la iniciativa Clima Escolar Canarias, que forma parte del Plan de Adaptación a las Altas Temperaturas y cuenta ya con la instalación de 240 sensores en 120 centros educativos distribuidos por todo el archipiélago.
Este proyecto único en España se dirige a colegios públicos de todos los municipios canarios y distintas altitudes, con el objetivo de monitorizar en tiempo real el impacto de las altas temperaturas para estudiar la resiliencia climática y las condiciones de diseño y habitabilidad de los edificios.
Una red para mejorar el bienestar y confort en las escuelas
La iniciativa responde a dos objetivos estratégicos de la Consejería para 2026: mejorar el bienestar del alumnado y reforzar el confort y habitabilidad de los espacios educativos para toda la comunidad escolar. La red permitirá obtener información objetiva y actualizada sobre el comportamiento térmico en los centros para guiar futuras actuaciones.
José Manuel Cabrera explicó que “con estos dispositivos podremos determinar en cada momento el estado de los centros donde se instalen, y evaluar cómo los episodios de calor extremo, que por desgracia son cada vez más frecuentes, afectan al desarrollo de la actividad educativa”. Añadió que la información ayudará a “definir estrategias de adaptación que garanticen unas condiciones más adecuadas de confort térmico y ambiental”.
Para ello, el proyecto incluye el desarrollo de una plataforma web innovadora de monitorización, análisis y gestión de datos, integrando información de edificios, ubicación geográfica, vegetación, modelos de sombras y parámetros ambientales como temperatura, humedad relativa y concentración de CO₂.
Datos en tiempo real para una gestión eficaz y predictiva
Esta herramienta permitirá analizar en tiempo real los cambios térmicos, apoyar la toma de decisiones ante contingencias y planificar mejoras en las instalaciones educativas. Los técnicos podrán acceder rápidamente a la información y priorizar actuaciones eficientes en función de las condiciones registradas en cada centro.
El proyecto también contempla un análisis de las características constructivas y vegetación para proponer intervenciones que mejoren la habitabilidad, incluidas soluciones basadas en la naturaleza como la incorporación de vegetación adecuada y otras medidas adaptativas específicas.
Una característica destacada es su evolución hacia un modelo predictivo basado en datos continuos que permitirá anticipar necesidades, planificar actuaciones y establecer criterios objetivos para la adaptación progresiva de los centros ante el cambio climático.
Ya operativa y con impacto en la actualización del protocolo escolar
La plataforma ya está operativa y recibe datos en tiempo real de los 120 centros participantes, con sensores distribuidos en espacios interiores y exteriores que monitorizan temperatura, humedad relativa y CO₂, ofreciendo un diagnóstico preciso de las condiciones ambientales en cada instalación.
Además, esta red ha permitido actualizar el Protocolo de actuación frente a episodios de altas temperaturas en centros educativos públicos, que a partir del próximo curso adaptará las decisiones a las condiciones reales de cada zona del archipiélago según los datos generados.
La nueva normativa establece que las direcciones territoriales e insulares de Educación comunicarán a los equipos directivos las medidas excepcionales necesarias, como la suspensión de la actividad lectiva presencial, en función de las alertas declaradas por la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias y las indicaciones de Salud Pública.
Medidas paralelas y futuro sostenible para las escuelas canarias
Este proyecto culmina las acciones previstas en el Plan de Adaptación a las Altas Temperaturas de la Consejería de Educación. Entre ellas destacan espacios de sombra en 326 centros, con 203 finalizados, 35 en ejecución y 88 pendientes para este verano, además de la naturalización de espacios en 84 centros y la instalación de sistemas fotovoltaicos en 56, con cerca de 70 nuevas incorporaciones próximas.
Se suman proyectos de techado de canchas deportivas y experiencias piloto de bioclimatización para mejorar el confort térmico. La inversión supera los 260.000 euros y convierte a Canarias en la primera comunidad autónoma con una red de monitorización climática en centros educativos.





