El Gobierno de Canarias reclamó este viernes 28 de noviembre de 2025 a la Unión Europea una implicación más efectiva y solidaria en el fenómeno migratorio que afecta al archipiélago. El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, exigió en el Foro Europeo de Migraciones en Bruselas que la UE aplique el principio de solidaridad del Pacto de Migración y Asilo, y criticó la falta de respuesta europea ante la situación que afrontan las Islas Canarias.
Reclamo de apoyo para la integración y recursos
Desde Bruselas, Caraballo expuso la realidad migratoria en las Islas Canarias, subrayando que el archipiélago no puede asumir el drama migratorio en solitario. Hizo un llamamiento para que la UE reconozca el potencial social y laboral de la migración para afrontar el envejecimiento poblacional en la región. Igual de importante es, dijo, evitar un enfoque «mercantilista» de los migrantes para que los empresarios consideren estas personas como mucho más que mano de obra para cubrir puestos vacantes.
El viceconsejero denunció que, pese a haber tocado “muchísimas puertas” de las instituciones europeas para obtener financiación destinada a la acogida e integración, no se han obtenido resultados positivos. Según él, detrás de la falta de apoyo subyace un ejercicio de “hipocresía”, ya que tras la guerra en Ucrania se mostró disposición a acoger refugiados, pero a Canarias “la dejaron sola” ante las llegadas procedentes de África, algo que atribuye a un prejuicio racial.
Programas de integración y formación
Caraballo destacó los proyectos canarios enfocados a integrar a migrantes, como el programa Urdimbre, que conecta a jóvenes migrantes con empresarios que buscan mano de obra. Esta iniciativa, que ya ha incorporado al mercado laboral a más de 400 personas, también ofrece viviendas y formación en sectores prioritarios como el turismo, favoreciendo especialmente a jóvenes extutelados que requieren una rápida inserción laboral.
Además, explicó la labor del Gobierno de Canarias en sus países de origen con proyectos como Tierra Firme, que fomenta la formación y desincentiva la migración irregular. Este programa ya está operativo en Mauritania, Gambia y Senegal, y próximamente incluirá Marruecos.
La integración como herramienta social y laboral
El Foro Europeo de las Migraciones, organizado por el Comité Económico y Social Europeo, giró en torno a la integración social y laboral de las personas migrantes. Caraballo reclamó que las políticas del Pacto de Migración y los fondos europeos contemplen explícitamente los proyectos de integración laboral para jóvenes extutelados, garantizando su financiación directa desde Bruselas.
Durante su intervención, recordó que el Gobierno de Canarias asume la acogida y protección de cerca de 5.000 menores no acompañados que llegan a través de la Ruta Atlántica, y acompaña su transición a la vida adulta facilitando sus permisos de residencia y trabajo, así como formación y empleo. A diferencia de otros países europeos, la integración educativa de estos menores es obligatoria en Canarias.
Para Caraballo, la integración laboral no es simplemente un proceso técnico, sino “una herramienta de cohesión social, estabilidad democrática y prosperidad compartida”.







