El Campo de Fútbol Municipal de Gran Tarajal fue escenario el 3 de septiembre del I Torneo Triangular AlGolpito, una iniciativa que reunió a los equipos de fútbol caminando de Gran Tarajal A, Gran Tarajal B y Puerto del Rosario. Esta jornada, impulsada por la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias y la Fundación de la UD Las Palmas, busca fomentar la actividad física y promover un envejecimiento activo y saludable.
El torneo contó con la presencia del viceconsejero de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Francisco Candil, así como de la concejala de Juventud y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, Jenifer Pérez, y de Milagros Luis, coordinadora del proyecto AlGolpito.
El proyecto está financiado por la Consejería de Bienestar Social y es desarrollado en colaboración con las fundaciones de la UD Las Palmas y el CD Tenerife. Se enmarca dentro del Plan Maresía, que busca mejorar las políticas para el envejecimiento activo y la participación social de las personas mayores en Canarias.
Francisco Candil destacó la importancia de iniciativas como AlGolpito, señalando que el deporte es una herramienta clave para fomentar la participación y crear espacios de encuentro entre personas mayores. Este torneo marca la primera actividad del proyecto en Fuerteventura y ha sido muy bien recibido.
Milagros Brito, coordinadora de AlGolpito, comentó que el programa ha tenido una presencia significativa en Gran Canaria, Lanzarote, La Graciosa y Fuerteventura, y subrayó el éxito del fútbol caminando como una forma de mantener a las personas mayores activas y fomentar relaciones sociales.
El formato del torneo consistió en un todos contra todos, donde cada equipo disputó dos partidos. Esta jornada no solo permitió disfrutar del deporte, sino que también facilitó la interacción entre personas mayores de diferentes municipios de Fuerteventura, sumándose así a otras actividades organizadas bajo el proyecto AlGolpito.
El fútbol caminando adapta las reglas del deporte tradicional para hacerlo más accesible a las personas mayores, prohibiendo correr y limitando el contacto físico, lo que garantiza una práctica segura y participativa.







