La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, presentó este jueves durante el XVII Congreso Nacional de Turismo Rural celebrado en Navas de Oro (Segovia) las líneas estratégicas para impulsar el sector en el archipiélago. Además de destacar el valor cultural y social del turismo rural, afirmó que se trabaja en la mejora de la comercialización mediante el Marketplace y el avance en la digitalización para facilitar el emprendimiento en esta modalidad turística.
Un sector que protege el patrimonio y fija población
Durante su intervención, De León destacó que el turismo rural «no solo conserva nuestro patrimonio o el paisaje, sino también nuestras costumbres, oficios, tradiciones y memoria colectiva, pero, sobre todo, los protege y los transmite, porque los propietarios de turismo rural son custodios de un valioso legado histórico».
La consejera agradeció a la Asociación Española de Turismo Rural (ASETUR) y a su presidente, el majorero Pedro Carreño, la invitación a este encuentro. A pesar de que el sector representa solo un 1 % de la industria turística regional y genera alrededor de 360.000 pernoctaciones anuales, subrayó que su contribución va más allá de los datos cuantitativos.
En ese sentido, señaló que el turismo rural contribuye a la respuesta al reto demográfico, impulsa la sostenibilidad y apoya la estrategia turística de la Consejería. Asimismo, expuso que se trabaja en la ordenación del sector, la formación profesional y la promoción de su oferta como pilares fundamentales.
Medidas para modernizar el sector y apoyar a los emprendedores
La regulación fue uno de los temas centrales señalados por De León. Indicó que el turismo rural se asienta en suelos específicos y que se avanza en la evolución normativa para eliminar trabas burocráticas a pequeños propietarios. «La despoblación no se combate solo con infraestructuras o servicios públicos, sino generando oportunidades para emprender, trabajar y vivir dignamente en el lugar de origen», afirmó.
Recordó que el sector fija población, mantiene el paisaje y contribuye al uso sostenible del suelo rústico, funciones que realizan a diario pequeños propietarios y trabajadores autónomos que obtienen una renta adicional al patrimonio.
Por ello, recordó que Canarias cuenta con un plan para respaldar a autónomos y emprendedores del turismo rural, especialmente en municipios afectados por la despoblación, que son bienvenidos al sector turístico.
Principales desafíos y colaboración institucional
Jéssica de León compartió las conclusiones del primer estudio sobre turismo rural en Canarias, desarrollado en colaboración con la Asociación Canaria de Turismo Rural (ACANTUR). Además de la burocracia, resaltó como retos la falta de relevo generacional y la brecha digital.
Para solventar este último, apuntó a la necesidad de acompañar a los autónomos explicándoles el mundo digital y las nuevas formas de búsqueda y contratación de alojamientos y experiencias por parte del viajero.
La consejera insistió en que «el turismo rural no puede sobrevivir solo con el esfuerzo individual, sino que requiere políticas públicas de apoyo» y mencionó herramientas puestas en marcha, como el Marketplace y la promoción a través de Turismo Islas Canarias.
También detalló las ayudas destinadas a la mejora de la eficiencia energética de los establecimientos rurales y destacó que «no existe turismo rural sin comunidad local, sin agricultores, ganaderos, artesanos y pequeños comerciantes».
Un turismo rural integrado y sostenible
Para concluir, De León subrayó que «el futuro pasa por reforzar los vínculos entre turismo, sector primario, patrimonio y economía local». Añadió que un destino es sostenible cuando sus habitantes pueden seguir desarrollando su proyecto de vida y será regenerativo si contribuye a mejorar el entorno y la calidad de vida.
En sus palabras, «esa es la esencia de la sostenibilidad social, un principio que pocas modalidades turísticas representan mejor que el turismo rural».





