El Consejo de Gobierno de Canarias aprobó el 20 de julio un programa temporal de empleo destinado a la gestión de la filoxera de la vid y el desarrollo de estrategias específicas para la adaptación del viñedo canario frente a esta plaga. La acción, impulsada por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, contará con un presupuesto de 655.462,63 euros y se ejecutará durante el periodo 2026-2029.
Con este programa se prevé incorporar a cuatro técnicos especializados: un ingeniero agrónomo y tres ingenieros técnicos agrícolas con experiencia en viticultura, sanidad vegetal y ensayos agronómicos. Estos profesionales tendrán responsabilidades en la planificación, vigilancia fitosanitaria, coordinación de ensayos con patrones resistentes, seguimiento epidemiológico y asesoramiento al sector vitivinícola canario.
Respuesta a la detección de la plaga en Tenerife
La iniciativa surge tras la detección en 2025 de un foco de filoxera (Daktulosphaira vitifoliae) en la comarca de Acentejo, Tenerife. Este hallazgo motivó la declaración oficial de la plaga y la aprobación de medidas de control recogidas en la Orden de 20 de agosto de 2025. El programa garantiza la continuidad y refuerzo del seguimiento técnico en todo el territorio, sin afectar el funcionamiento habitual del Servicio de Sanidad Vegetal, responsable de la vigilancia de enfermedades en cultivos.
Canarias es uno de los pocos territorios vitivinícolas en el mundo donde la vid se cultiva principalmente sobre pie franco, sin el uso tradicional de portainjertos resistentes a la filoxera. Esta peculiaridad convierte al archipiélago en un reservorio de variedades tradicionales con alto valor histórico y agronómico. La presencia de la plaga constituye un riesgo para la conservación de este patrimonio varietal, el paisaje rural, la producción agraria y la economía vinculada al sector.
Investigación y adaptación a las condiciones locales
Las prospecciones realizadas han detectado un comportamiento de la filoxera distinto al observado en otras regiones productoras, situando a Canarias como un foco de interés técnico y científico. Por ello, el programa incorpora investigaciones y el desarrollo de ensayos con portainjertos resistentes adaptados a las condiciones edafoclimáticas del archipiélago.
Estos estudios evaluarán la adaptación de las variedades locales y la respuesta de los suelos volcánicos a diversas condiciones climáticas en las islas. El objetivo es asegurar la sostenibilidad y el futuro del cultivo de la vid en el territorio canario, con un enfoque regional que abarcará todas las zonas con presencia vitivinícola.
Asimismo, esta iniciativa complementa las medidas del Plan Nacional de Contingencia frente a la filoxera, aprobado por el Comité Fitosanitario Nacional, que refuerza la vigilancia, la bioseguridad y la protección del viñedo para prevenir la introducción y propagación de esta plaga en Canarias.




