La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha activado medidas ante la previsión de un incremento de las temperaturas a partir de este fin de semana en las Islas Canarias, conforme a los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología. Este aumento, propio de la estación estival, motiva la puesta en marcha del Plan de vigilancia y prevención frente al calor para reducir los riesgos asociados al calor extremo.
Plan de vigilancia y coordinación ante el calor extremo
El Plan de vigilancia y prevención frente al calor, coordinado por la Dirección General de Salud Pública del SCS desde 2004, establece medidas de prevención individuales y también actuaciones de coordinación con otras administraciones y agentes. Su finalidad es disminuir la morbimortalidad asociada al calor extremo y fortalecer la capacidad de adaptación y respuesta ante este fenómeno en Canarias.
El plan se fundamenta en sistemas de información meteorológica y avisos predictivos de riesgos para la salud, junto con un sistema de vigilancia epidemiológica de los efectos derivados de las temperaturas extremas, que se realiza en coordinación con centros asistenciales y órganos centrales del Servicio Canario de la Salud.
Por el momento, no se prevé la superación de umbrales de temperatura que supongan un riesgo inmediato, pero las autoridades recuerdan la importancia de aplicar medidas preventivas para proteger la salud individual y colectiva.
Grupos vulnerables y síntomas asociados al calor
Se identifica como población especialmente vulnerable a las siguientes personas: lactantes y menores de 4 años, mujeres embarazadas, adultos mayores de 65 años, personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares, renales o hipertensión, así como quienes padecen diabetes, obesidad mórbida o se encuentran en tratamiento con determinados fármacos como diuréticos o benzodiacepinas. También se incluyen víctimas de déficits cognitivos, consumidores de alcohol o sustancias adictivas, personas que realizan actividad física intensa al aire libre, quienes viven solas o en situación de sin hogar, y quienes están expuestos al calor por motivos laborales, deportivos o turísticos.
La exposición a altas temperaturas puede manifestarse con síntomas que van desde la sed intensa, debilidad, mareos, fatiga o calambres musculares hasta señales de gravedad como delirios, desmayos, convulsiones o coma. Ante la aparición de síntomas graves se recomienda consultar de inmediato con un profesional sanitario o llamar al teléfono de emergencias 112.
Recomendaciones para prevenir problemas de salud
Para reducir el riesgo de deshidratación, se aconseja beber líquidos sin esperar a tener sed y evitar bebidas con cafeína, azucaradas o alcohólicas. La alimentación debe basarse en comidas ligeras como frutas, verduras y ensaladas, evitando comidas grasas o abundantes. Es fundamental proteger especialmente a las personas más frágiles y vulnerables.
En exteriores, se recomienda evitar la exposición solar en las horas centrales del día, usar ropa holgada, planificar actividades físicas intensas en las primeras horas de la mañana o a última hora de la tarde, y seguir la previsión meteorológica. Para trabajadores al aire libre, se aconseja reprogramar horarios.
En interiores, las estancias deben mantenerse frescas, evitando el uso de aparatos que generen calor en las horas más calurosas y refrescando el cuerpo con agua fresca. Priorizar espacios acondicionados contribuye también a reducir la exposición al calor.
En general, se debe limitar la permanencia prolongada en el exterior y evitar actividades físicas intensas durante episodios de calor extremo para proteger la salud.





