El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, acompañado por la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, visitó este 17 de abril las obras en la calle Punta de Anaga, en el barrio de Los Alisios, para comprobar el avanzado estado de un proyecto clave para la seguridad hidráulica del suroeste del municipio. En la inspección también asistió el concejal de Obras e Infraestructuras, Javier Rivero.
Una obra estratégica para la adaptación al cambio climático
El alcalde José Manuel Bermúdez destacó que se trata de “una obra estratégica que responde a una demanda histórica de los vecinos y vecinas”, mejorando la protección ante lluvias intensas y aportando mayor seguridad a las zonas residenciales. Añadió que esta actuación refleja “el compromiso de las administraciones por anticiparse a efectos de episodios meteorológicos adversos, cada vez más frecuentes, mediante infraestructuras eficaces y planificadas”.
Asimismo, Bermúdez subrayó que esta actuación “no solo resuelve un problema estructural de años”, sino que se integra en una estrategia global para la adaptación al cambio climático y la mejora de la resiliencia urbana. “Seguiremos impulsando estos proyectos en colaboración con otras administraciones para proteger a las personas, las viviendas y el espacio público ante fenómenos meteorológicos más extremos”, remarcó.
Por su parte, Rosa Dávila señaló que el Cabildo de Tenerife ha invertido más de dos millones de euros en esta intervención, que beneficia a más de 3.200 vecinos y vecinas. Destacó que esta infraestructura “se anticipa a los efectos de las lluvias intensas, reforzando elementos clave que protegen a las personas y los espacios públicos”.
Infraestructura de gran envergadura técnica y social
La presidenta del Cabildo explicó que se trata de “la obra de pluviales más importante de los últimos años en Santa Cruz, que ya ha demostrado su eficacia en episodios recientes de borrascas”. Añadió que si bien no elimina totalmente el riesgo, “marca una diferencia clara para evitar daños mayores y mejorar la resiliencia de nuestros barrios”. Destacó la colaboración entre administraciones para “dar soluciones reales y eficaces a la ciudadanía”.
El concejal Javier Rivero afirmó que los trabajos se encuentran en la fase final, tras una ejecución técnica compleja destinada a canalizar las aguas pluviales de forma segura en núcleos residenciales. “La instalación del colector y su integración con la red existente han requerido precisión para garantizar su funcionamiento y durabilidad a largo plazo”, explicó.
Actualmente, la obra transita su última fase, centrada en el asfaltado de la calle Punta de Anaga, entre la calle Simún y el punto bajo de dicha vía, con una apertura total al tráfico prevista para finales de mayo.
Protección integral para barrios vulnerables ante avenidas de agua
La actuación, financiada al 100 % por el Cabildo Insular de Tenerife con una inversión superior a los dos millones de euros, consiste en la instalación de un colector interceptor para recoger las aguas pluviales provenientes de la calle Punta de Anaga y derivarlas con seguridad hasta el cauce de Barranco Grande.
Incluye elementos de captación para interceptar las aguas de escorrentía que llegan desde la carretera TF-28 y la red secundaria para su conexión con el colector principal. El objetivo es proteger a los barrios de Los Alisios 1 y Santa María del Mar, zonas especialmente vulnerables ante lluvias copiosas, evitando que las aguas alcancen las áreas residenciales situadas aguas abajo.
Una intervención que culmina un ciclo de mejoras hidráulicas en el suroeste
Con este proyecto se completa una secuencia de obras ya ejecutadas en la parte alta del suroeste de Santa Cruz, como en La Gallega Vieja, Acorán y la avenida de Los Majuelos, esta última destinada a canalizar aguas de El Sobradillo. La actuación de la calle Punta de Anaga cierra un ciclo al interceptar las pluviales que bajan desde la TF-28 hacia el mar.
Estas obras forman parte del plan de escorrentías impulsado por el Ayuntamiento de Santa Cruz y el Cabildo de Tenerife, que desde 2014 han invertido conjuntamente cerca de 20 millones de euros en sistemas de recogida y encauzamiento de aguas pluviales en varios puntos del municipio. La de Punta de Anaga es, hasta la fecha, la intervención más significativa tanto por su dimensión económica como técnica.




