La obra, con un presupuesto de 24,1 millones de euros, facilitará restablecer la comunicación afectada por la erupción del volcán Tajogaite y mejorar la conectividad en el Valle de Aridane
El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, visitó este martes los trabajos que se llevan a cabo en la carretera LP-2, en el tramo comprendido entre San Simón y Tajuya, en la isla de La Palma. La actuación busca restaurar la conexión entre Las Manchas y Tajuya, interrumpida desde la erupción del volcán Tajogaite en 2021, y mejorar la movilidad en el Valle de Aridane.
Durante el recorrido, el consejero estuvo acompañado por la directora general de Infraestructura Viaria, Rosana Melián; la consejera de Presidencia, Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno canario, Nieves Lady Barreto; el presidente del Cabildo palmero, Sergio Rodríguez; el vicepresidente quinto y consejero de Obras Públicas, Servicios, Transportes, Seguridad y Emergencias del Cabildo, Darwin Rodríguez; así como por los alcaldes de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, Eloy Martín, Javier Pérez y David Ruiz, respectivamente.
Comprobación del avance y complejidad técnica
En el lugar de la obra, Pablo Rodríguez pudo comprobar el estado de ejecución y las soluciones aplicadas para construir esta carretera sobre un terreno marcado por las coladas volcánicas. Al respecto, destacó que la recuperación de la LP-2 es estratégica para La Palma porque devolverá una conexión esencial a los residentes del Valle de Aridane y avanzará en la reconstrucción de la isla.
El responsable afirmó que “recorrer estos dos kilómetros sobre la colada pone la piel de gallina porque conocemos lo que significa para quienes han permanecido incomunicados durante estos años”. Añadió que el próximo año los vecinos podrán contar con una carretera segura y funcional.
Rodríguez valoró la labor “de enorme complejidad técnica”, desarrollada sobre un terreno excepcional gracias “al esfuerzo de la Dirección General de Infraestructura Viaria, de los equipos técnicos y de la empresa adjudicataria”. Indicó que la obra ya supera el 30 % de ejecución y avanza según lo previsto, y destacó que ofrecerá una infraestructura “segura, resiliente y preparada para las necesidades presentes y futuras de La Palma”.
Coordinación institucional y retos superados
La consejera Nieves Lady Barreto explicó que al inicio de su mandato, en julio de 2023, no existía ningún proyecto para recuperar el tramo de la LP-2 destruido por la lava. Explicó que se barajaron dos opciones: por un lado, la redacción de un proyecto complementario desde la Consejería de Obras Públicas, y por otro, la posibilidad de que el Cabildo ejecutara la obra por procedimiento de emergencia con fondos estatales del Convenio de Carreteras.
La consejera recordó que, tras un primer acuerdo favorable, el Gobierno de España rechazó finalmente transferir los fondos al Cabildo y exigió modificar el convenio, lo que habría retrasado la obra varios años. En ese contexto, destacó la visión del consejero Pablo Rodríguez al avanzar en el proyecto complementario para evitar demoras y permitir que la obra comenzara en diciembre de 2025, con previsión de finalizarla en el primer cuatrimestre de 2026.
Lady Barreto agradeció también la implicación de la directora general Rosana Melián y del personal técnico de la consejería.
El presidente del Cabildo, Sergio Rodríguez, calificó la obra como una alegría enorme tras superar numerosos obstáculos y afirmó que “Las Manchas y Tajuya ya están conectados”.
Los alcaldes de El Paso y Los Llanos de Aridane, Eloy Martín y Javier Pérez, coincidieron en afirmar que la recuperación de la LP-2 es un hito en la reconstrucción de La Palma, al ser clave para conectar Las Manchas, Fuencaliente y el Valle de Aridane. Ambos agradecieron el compromiso y la colaboración interinstitucional que ha permitido avanzar según los plazos previstos.
Detalles técnicos y situación actual
La actuación cuenta con un presupuesto de 24,1 millones de euros y un plazo de ejecución de 14 meses. Su objetivo principal es recuperar la continuidad de la LP-2 en el tramo destruido por las coladas del volcán Tajogaite, que sepultaron alrededor de 2,3 kilómetros de carretera y afectaron la comunicación entre Los Llanos de Aridane, El Paso y Tazacorte.
Los trabajos comprenden una intensa investigación geotécnica y geofísica para localizar tubos lávicos, controlar la temperatura del terreno y detectar emisiones de gases. También incluyen movimientos de tierra, la construcción de nuevos sistemas de drenaje y la aplicación de un firme diseñado para soportar las elevadas temperaturas residuales causadas por la lava.
Actualmente, el proyecto presenta más del 30 % de avance, manteniendo un ritmo acorde con la planificación.




