El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través del área de Ciudad de Mar que dirige el concejal Pedro Quevedo, ha solicitado el 4 de agosto de 2026 autorización a la Demarcación de Costas de Canarias para llevar a cabo labores limitadas de mantenimiento en la zona de La Cícer, en la playa de Las Canteras. Se pretende allanar la acumulación puntual de callaos sin extracción, sin aportar materiales externos ni modificar el perfil de la playa.
Esta petición responde a la situación excepcional del año 2026, en la que la menor presencia de arena emergida tras episodios de oleaje y temporales desde finales de 2025, incluido el efecto de la tormenta Therese en marzo de 2026, ha dejado al descubierto y concentrado material pétreo en determinados puntos. Esto ha dificultado el acceso, la seguridad y el uso de la playa, sobre todo en las zonas donde se practica surf en niveles iniciales.
Situación actual y respuesta técnica
Según los informes encargados por Ciudad de Mar, la arena permanece dentro del sistema litoral, localizada en zonas sumergidas cercanas a la orilla, y se espera que la dinámica natural junto con las mareas facilite su regreso gradual al perfil emergido. Por ello, la actuación solicitada se limita a mantener y allanar los callaos que provocan desniveles y dificultan el uso seguro, sin extraerlos ni incorporar arena externa.
Los estudios técnicos han sido realizados por Ellitoral Estudios de Ingeniería Costera y Oceanográfica y contemplan un levantamiento batimétrico en aguas someras junto a una comparativa de la zona emergida respecto a la distribución de arenas, cantos y callaos. Estos trabajos aportan una evaluación actualizada del perfil litoral para definir medidas de conservación proporcionadas, respetando el entorno natural.
Colaboración institucional y vigilancia continua
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria mantiene la cooperación con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y la Demarcación de Costas del Estado para proteger esta zona litoral sensible y compatibilizar su conservación con la seguridad de las personas usuarias y la práctica del surf.
Paralelamente, se seguirá el seguimiento constante de la playa, de los cambios provocados por el viento y las mareas, así como de los aportes naturales de arena. Los resultados se compartirán con Costas para determinar si la evolución natural es suficiente o si se precisan nuevas medidas.
Mientras tanto, se mantienen los servicios ordinarios de limpieza, salvamento, señalización y vigilancia para garantizar la seguridad y el adecuado uso de La Cícer.




