El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aprobará el 11 de junio la entrega de las Llaves de la Ciudad al Papa León XIV durante su visita oficial a la capital grancanaria, un gesto que la alcaldesa, Carolina Darias, calificó como “una visita histórica de una figura que trasciende el marco religioso y de dimensión internacional”.
La concesión de esta distinción, aprobada por unanimidad en el Pleno extraordinario de este viernes 29 de mayo, reconoce la importancia institucional y simbólica de la primera visita papal a Canarias y subraya la estrecha relación entre Las Palmas de Gran Canaria y la Santa Sede a lo largo de más de siete siglos.
Significado histórico y simbólico de las llaves
Las Llaves de la Ciudad son uno de los máximos galardones que concede el Ayuntamiento como símbolo de confianza y reconocimiento institucional hacia visitantes ilustres. Su origen está vinculado a las ciudades amuralladas medievales, donde entregar las llaves era un gesto de hospitalidad y acceso privilegiado a la urbe.
En Las Palmas de Gran Canaria, el gesto tiene un significado adicional, dado el pasado fortificado de la ciudad con murallas y accesos como la antigua Puerta de Triana. Así, la entrega de las llaves refleja hoy la hospitalidad institucional y el valor histórico que representa la visita del Papa para la ciudad y el conjunto del archipiélago canario.
Un reconocimiento reservado para personalidades de gran relevancia
León XIV será la quinta persona en recibir esta distinción honorífica concedida por Las Palmas de Gran Canaria. La última entrega tuvo lugar en 1996, cuando los premios Nobel de Medicina Werner Arber, Jean Dausset, Renato Dulbecco y Carleton Gajdusek, junto al premio Príncipe de Asturias Santiago Grisolía, también fueron homenajeados al ser investidos doctores Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
La visita del Pontífice supone un acontecimiento de gran trascendencia para la ciudad y el archipiélago, por su carácter religioso, institucional y diplomático, al ser jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. El Ayuntamiento pretende con este acto dejar constancia del valor histórico y simbólico que tiene este encuentro, que sitúa nuevamente a Las Palmas de Gran Canaria como un punto estratégico de encuentro atlántico entre continentes, culturas y pueblos.








