En Santa Brígida, Gran Canaria, se ha notificado un caso positivo de Fiebre del Nilo Occidental en una instalación que alberga a 54 caballos. A pesar de este hallazgo, no se han reportado nuevos síntomas en el resto de los animales.
En respuesta a este positivo, el Gobierno de Canarias ha realizado análisis de tres muestras sospechosas en diferentes municipios de Gran Canaria y La Palma, todas con resultados negativos. Hasta el momento, no se han recibido más alertas sobre posibles casos en otros ejemplares.
Este nuevo caso se suma a los tres positivos detectados el 20 de agosto en la misma instalación, lo que marcó la primera confirmación del virus en el archipiélago. La detección de estos casos subraya la eficacia del sistema de vigilancia sanitaria veterinaria, que ha permitido identificar la circulación del virus en animales sin que se hayan registrado casos en humanos en Canarias.
El proceso de identificación se activó tras la comunicación de un veterinario clínico a la Dirección General de Ganadería sobre la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad. Desde entonces, se han implementado medidas de seguimiento y vigilancia en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, así como con la Dirección General de Salud Pública.
Para abordar esta situación, la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud activó el 20 de agosto los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica, trabajando junto a la Dirección General de Ganadería y el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de La Laguna. Se ha intensificado la vigilancia clínica, especialmente para aquellos que presenten síntomas compatibles con la infección por el virus del Nilo Occidental.
Es importante destacar que la mayoría de las infecciones son asintomáticas, y solo alrededor del 20% de los infectados pueden experimentar complicaciones neurológicas. Por ello, se ha instado a los profesionales de la salud a estar atentos ante posibles casos, especialmente en individuos con antecedentes de exposición en las áreas afectadas.
La Fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad vírica que se transmite a través de la picadura de mosquitos del género Culex, afectando principalmente a aves, aunque también puede impactar a équidos y personas. La infección suele ser asintomática en estos grupos, y solo una pequeña fracción de los afectados desarrolla síntomas graves. En la temporada de 2026, se ha detectado circulación del virus en varias comunidades, incluyendo Canarias.






