El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife fue el escenario de una concentración en solidaridad con Ceuta, que enfrenta una grave situación migratoria desde el 30 de julio. Este evento, organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), reunió a representantes del Ayuntamiento y diversas instituciones, así como a miles de ciudadanos que quisieron expresar su apoyo al pueblo ceutí.
El alcalde José Manuel Bermúdez destacó la importancia de esta manifestación, afirmando que Santa Cruz envía un mensaje claro a Ceuta: no están solos. Subrayó la relevancia de la solidaridad y la acogida, recordando cómo las crisis migratorias ponen a prueba a las ciudades y sus servicios. Resaltó que es fundamental tratar a las personas afectadas con dignidad, sobre todo a los más vulnerables.
Bermúdez también habló sobre la necesidad de equilibrar la respuesta humanitaria con el respeto a la legalidad vigente. Afirmó que la defensa de las fronteras y la protección de los derechos humanos deben coexistir, ya que ambas son responsabilidades del Estado, enmarcadas en la Constitución.
Durante el evento, el alcalde recordó la experiencia de las Islas Canarias frente a la presión migratoria, señalando que la comunidad canaria entiende bien los desafíos que enfrenta Ceuta. Afirmó que ninguna ciudad puede lidiar con estas situaciones por sí sola y que se requiere una respuesta coordinada y adecuada de las distintas administraciones.
El periodista Guillermo García dio lectura al manifiesto titulado “Ceuta no está sola”, que enfatiza que la crisis en la Ciudad Autónoma no debe ser vista únicamente como un problema local. El documento reclama que la protección de las fronteras y la garantía de seguridad son responsabilidades ineludibles del Gobierno de España.
Asimismo, el manifiesto reitera que la defensa de las fronteras debe ser compatible con el respeto a la dignidad humana y la protección de los derechos de las personas en situación de vulnerabilidad, especialmente los menores.
Finalmente, se hace un llamado a la solidaridad territorial y se reconoce la labor de quienes están trabajando en la situación de Ceuta, expresando apoyo a las Fuerzas Armadas y a los servicios de emergencia, así como a todos los profesionales que contribuyen en esta crisis. El documento concluye con el mensaje de que “Ceuta no está sola”.







