La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha finalizado la situación de emergencia por inundaciones en La Gomera y ha levantado la prealerta por tormentas, si bien mantiene la prealerta por lluvias en las islas occidentales y Gran Canaria debido a la persistencia de restos de inestabilidad ligados a la borrasca fría Therese. Estas medidas se han actualizado este 26 de marzo de 2026 tras los efectos provocados por las intensas precipitaciones de la última semana.
Ante esta situación, se recomienda a la población evitar desplazamientos innecesarios, especialmente en carreteras secundarias y en zonas de interior y medianías, donde el riesgo de desprendimientos sigue siendo elevado. Asimismo, se advierte a los residentes en viviendas próximas a barrancos y laderas que permanezcan atentos a posibles deslizamientos, grietas o señales de alerta en sus propiedades.
Incidencias provocadas por la borrasca Therese en Canarias
La borrasca fría Therese ha dejado durante la última semana intensas lluvias que afectaron a Gran Canaria, Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro. Los episodios de precipitación han sido localmente intensos y persistentes, causando especialmente desprendimientos en vías interiores y en medianías de varias islas. Esta situación ha generado un elevado número de incidentes en la red viaria, dificultando la movilidad.
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 ha registrado más de 450 incidentes relacionados con caída de piedras, ramas y árboles, así como cortes en carreteras, una cifra que refleja el impacto de la borrasca y la necesidad de extremar la precaución, especialmente de cara al aumento previsto de desplazamientos con el inicio de las vacaciones de Semana Santa.
Recomendaciones de seguridad y estado actual
Las autoridades insulares y el Gobierno de Canarias mantienen la alerta por riesgo de desprendimientos en las islas occidentales y Gran Canaria. Se aconseja no transitar por zonas afectadas, respetar la señalización y las indicaciones oficiales, y evitar en todo caso refugiarse o detenerse en carreteras bajo acantilados o taludes inestables, especialmente si presentan pendientes superiores a 60 grados.
También se recomienda precaución en caminos de montaña, senderos en laderas escarpadas y barrancos, ya que el riesgo de caídas o deslizamientos persiste pese a la reducción de las precipitaciones. A los residentes cercanos a zonas potencialmente peligrosas se les insta a vigilar cualquier indicio de desplazamientos en el terreno o daños en sus viviendas.
Ante cualquier emergencia, la ciudadanía debe contactar con el 112, número que permanece activo para atender posibles incidentes derivados de las condiciones meteorológicas o sus consecuencias.







