El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través del Instituto Municipal para la Promoción de la Actividad Física y el Deporte (IMD), ha finalizado la instalación de 53 nuevos desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) en sus instalaciones deportivas, reforzando así el plan integral de cardioprotección de la ciudad. Esta actuación amplía la seguridad tanto para las personas usuarias como para el público asistente en los recintos deportivos municipales.
La alcaldesa Carolina Darias, acompañada por la concejala de Deportes Carla Campoamor, visitó las instalaciones de Las Palmeras Golf para verificar el funcionamiento de estos nuevos dispositivos, claves para una intervención rápida ante emergencias cardíacas. Darias afirmó: “Con esta medida reforzamos la seguridad en las instalaciones deportivas municipales y avanzamos hacia una Las Palmas de Gran Canaria más saludable, segura y preparada para proteger la vida de quienes practican deporte o asisten a nuestros recintos”.
Inversión y mantenimiento para una cobertura duradera
La inversión total destinada a esta ampliación alcanza los 180.337,80 euros, que no solo contempla la adquisición de los desfibriladores, sino también su mantenimiento durante los próximos cinco años. Con ello, se consolidan las instalaciones gestionadas por el IMD como espacios cardioprotegidos permanentes.
Además, el contrato incluye 120 horas de formación para el personal auxiliar que usará estos equipos, junto a señalética identificativa en español e inglés, el registro oficial de los dispositivos, cobertura de seguros y la dotación de material para la realización de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Características técnicas y ampliación de la cobertura
Los nuevos desfibriladores DESA se destacan por su ligereza, portabilidad y facilidad de uso. Pesan menos de cuatro kilos y cuentan con autonomía suficiente para intervenciones versátiles. Se ajustan automáticamente el nivel de energía según la impedancia del paciente, incorporan parches autoadhesivos para adultos y pediátricos con una vida útil mínima de dos años y disponen de cables de más de un metro para facilitar su manejo.
Se efectuarán dos revisiones anuales en cada equipo: una de mantenimiento preventivo, que incluye controles de seguridad, funcionamiento y calibración, y otra de mantenimiento correctivo para la sustitución de piezas o equipos en caso de averías.
Con esta fase, el IMD ha ampliado la cobertura a un total de 53 instalaciones deportivas, sumando 17 nuevas respecto a la fase anterior, en la que se dotaron estos dispositivos a 36 espacios. Así se refuerza la protección frente a emergencias cardíacas tanto de los usuarios como del público que asiste a las actividades deportivas municipales.





