El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha aprobado este jueves el pliego para el nuevo contrato del servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, una inversión total de 157 millones de euros que abarcará los próximos ocho años. La iniciativa, presentada por la alcaldesa Carolina Darias, contempla una mejora integral de la cobertura y frecuencia del servicio en los cinco distritos, incorporando tecnología avanzada y un notable aumento de personal.
Un contrato estratégico para una transformación del servicio
La aprobación del pliego supone el inicio del procedimiento de licitación de uno de los contratos más relevantes para la ciudad, con un presupuesto base de 156.936.162,80 euros que se traducen en una inversión anual de 19.617.397 euros. Según Carolina Darias, alcaldesa, “hoy cumplimos uno de los compromisos más importantes del Gobierno municipal: licitar el nuevo contrato de recogida de residuos”, un proceso que ha requerido garantizar “la máxima seguridad jurídica y técnica”.
El contrato garantizará mejoras como la renovación completa de los contenedores, el aumento de la frecuencia del servicio y el refuerzo de las tareas de limpieza y mantenimiento. Asimismo, se incorporarán 191 profesionales y nueva maquinaria para optimizar la operatividad.
Por su parte, Héctor Alemán, concejal de Limpieza, indicó que el objetivo principal es avanzar hacia una recogida más separada y eficiente, ampliando la contenerización en zonas de difícil acceso y promoviendo la creación de islas ecológicas por toda la ciudad. Además, señaló que estas mejoras estarán acompañadas de un “amplio proceso de concienciación y sensibilización ciudadana”.
Ampliación y modernización del sistema de contenedores
Dentro del nuevo contrato, está prevista la renovación y ampliación del parque de contenedores, con la incorporación de más de 10.000 unidades nuevas que sustituirán a las existentes, algunas sin renovación desde hace más de una década. Se establecerán islas ecológicas equipadas con contenedores para las cinco fracciones: restos, papel-cartón, envases ligeros, materia orgánica y vidrio.
Un aspecto destacable es la implantación del contenedor marrón para materia orgánica en todos los barrios, que contará con un sistema de apertura mediante cerradura inteligente vinculada a la referencia catastral y destinada a bonificar la Tasa de Residuos.
Además, el contrato prevé el traspaso de contenedores de carga trasera al sistema de carga lateral, lo que supondrá ventajas como mayor higiene, eficiencia en la recogida, mejor accesibilidad y menor impacto en el tráfico urbano.
Innovación tecnológica y compromiso ambiental
El nuevo servicio incorporará sistemas avanzados de trazabilidad y control en tiempo real de la flota, así como sensores en los contenedores para monitorizar el nivel de llenado. Estas herramientas permitirán una planificación inteligente de rutas y un mejor registro y resolución de incidencias.
En términos ambientales, el contrato refuerza la recogida selectiva, impulsa campañas de sensibilización ciudadana y promueve el reciclaje y el compostaje doméstico y comunitario. El objetivo es mejorar la calidad de los residuos recogidos y reducir la presencia de elementos impropios, avanzando hacia una economía circular en la ciudad.








