El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Zapata, expuso el 12 de mayo de 2026 en el Parlamento regional la importancia de ordenar el despliegue de energías renovables para proteger el territorio y acelerar la descarbonización en las islas, con especial énfasis en el avance en Lanzarote y Fuerteventura. Zapata destacó que la transición energética debe hacerse correctamente pero sin dilaciones, y ratificó la voluntad del Ejecutivo de continuar negociando con los cabildos insulares.
Dimensión y consenso en la planificación renovable canaria
Durante su comparecencia, el consejero afirmó que Canarias no puede permitirse una transición energética improvisada sin una visión global, defendiendo las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) como una herramienta fundamental para decidir con criterios técnicos, ambientales y territoriales dónde implantar los proyectos renovables. Además recordó que Canarias fue la primera comunidad autónoma en incluir esta figura en su legislación, adaptándose a la singularidad de un territorio fragmentado y con restricciones en suelo y valores paisajísticos.
En su intervención, Zapata puntualizó que la labor del Gobierno no sustituye a los cabildos, sino que trabaja junto a ellos para alcanzar soluciones basadas en el acuerdo y la información técnica. Actualmente, ya se han cerrado acuerdos para implantar ZAR en La Gomera y próximamente en El Hierro, mientras siguen avanzando las negociaciones con Lanzarote y Fuerteventura.
Situación actual en Lanzarote y Fuerteventura
Respecto a Lanzarote, Zapata recordó que en julio de 2025 se alcanzó un acuerdo técnico con el Cabildo insular sustentado en criterios ambientales, energéticos, agrícolas y paisajísticos. Subrayó que la superficie incluída en la planificación “no implica ocupación real del territorio”, ya que la implantación renovable necesaria para cumplir los objetivos de descarbonización representaría aproximadamente el 0,23 % de la superficie insular.
Tras detectarse un error en la publicación de los mapas y considerar nuevas observaciones del Cabildo, ambas administraciones han reanudado las negociaciones para perfeccionar el acuerdo definitivo. Zapata resaltó que la puerta al diálogo y a incorporar garantías permanece abierta.
En Fuerteventura, el consejero afirmó que el trabajo técnico está muy avanzado e insistió en la necesidad de impulsar la implantación renovable en una isla que comparte sistema eléctrico con Lanzarote. Sin embargo, alertó de que el consenso institucional no debe convertirse en un mecanismo para postergar decisiones indefinidamente.
Autoconsumo y retos para alcanzar objetivos de descarbonización
En cuanto al aprovechamiento de cubiertas y espacios antropizados para las renovables, Zapata aclaró que el Gobierno de Canarias impulsó en 2024 una reforma de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética para facilitar el autoconsumo y simplificar la instalación de placas fotovoltaicas en cubiertas y espacios ya transformados.
El consejero explicó: “No es cubiertas o suelo. Es cubiertas y suelo”, y afirmó que, incluso en los escenarios más optimistas de autoconsumo, ni Lanzarote ni Fuerteventura podrían alcanzar sus metas de descarbonización únicamente con esta vía.
Actualmente, el sistema eléctrico Lanzarote-Fuerteventura alcanza un 17 % de penetración renovable. Para cumplir la senda marcada por Red Eléctrica, Lanzarote deberá aumentar su potencia renovable instalada de 63 megavatios a 143 megavatios, y Fuerteventura de 126 a casi 296 megavatios.
Planificación equilibrada entre territorio y energía sostenible
Por último, Mariano Zapata defendió el objetivo del Ejecutivo de compatibilizar la protección del territorio con la transformación urgente del modelo energético en Canarias, apelando a la responsabilidad política y al consenso institucional para avanzar en esta planificación estratégica.
En sus palabras: “La alternativa no es entre renovables o territorio, sino entre planificación o desorden. Estamos planificando para proteger nuestro paisaje y para garantizar que Canarias pueda avanzar definitivamente hacia un modelo energético más sostenible y menos dependiente del exterior”.





