Cuatro personas fueron detenidas por la Guardia Civil acusadas de formar parte de una red dedicada a realizar empadronamientos fraudulentos en Seseña (Toledo) para facilitar la regularización administrativa de inmigrantes en situación irregular. La acción policial se produjo después de detectar un aumento anómalo en las solicitudes de empadronamiento en este municipio.
Las investigaciones evidenciaron que en determinados domicilios de Seseña se registraron hasta 91 empadronamientos en una misma vivienda, una cifra considerablemente elevada que alertó a los agentes. En total, se ha identificado a más de 400 personas empadronadas de manera irregular en estos inmuebles.
Funcionamiento de la red y modus operandi
La red criminal captaba a ciudadanos extranjeros sin documentación legal para ofrecerles la posibilidad de regularizar su situación en España mediante el empadronamiento falso. A cambio, cobraban entre 300 y 400 euros por cada persona registrada.
Los detenidos facilitaban la documentación necesaria y gestionaban las inscripciones en los domicilios seleccionados, algunos de los cuales concentraban un número inusual de empadronamientos. Esta práctica contraviene la normativa administrativa y contribuye a una situación irregular en la documentación de los afectados.
Intervención de la Guardia Civil y avances
Los agentes de la Guardia Civil iniciaron la investigación tras detectarse un incremento inesperado en las solicitudes de empadronamiento en el municipio toledano. Tras analizar la documentación y comprobar los domicilios implicados, procedieron a la detención de las cuatro personas responsables de esta trama.
Esta operación busca garantizar la legalidad en los procesos de empadronamiento y evitar fraudes que puedan afectar a la administración pública, además de controlar la regularización de la inmigración conforme a la ley.








