La consejería de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea ha confirmado que se mantendrá la aplicación del tipo cero en el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) para las gasolinas y gasóleos durante todo el mes de agosto de 2026. Esta decisión responde a la reciente revisión del diferencial del Índice de Precios al Consumo (IPC) del mes de junio, que superó el 15 % en este sector respecto al mismo período del año anterior.
La medida forma parte de las acciones contempladas inicialmente en el Decreto ley 3/2026, de 6 de abril, y fue prorrogada a finales de junio mediante el Decreto ley 4/2026, del 29 de junio, con un plazo inicialmente fijado hasta el 30 de septiembre. Sin embargo, el mantenimiento efectivo del tipo cero está condicionado a la evolución del diferencial del IPC, que en junio confirmó un aumento elevado para las gasolinas y gasóleos en Canarias.
Impacto y objetivos de la reducción del IGIC en combustibles
La reducción temporal al tipo cero del IGIC sobre los combustibles persigue fundamentalmente abaratar el precio final para consumidores y empresas en Canarias. La persistencia de costes energéticos y logísticos elevados sigue repercutiendo negativamente en la competitividad del tejido productivo y en el poder adquisitivo de las familias de las islas.
Desde su implantación, esta medida ha mostrado su eficacia para mitigar los efectos económicos adversos de la crisis energética que afecta al archipiélago. La administración regional destaca que ha logrado reducir parcialmente el impacto al contener el aumento de los costes en hogares y empresas, contribuyendo así a la estabilidad económica del territorio.
Próximos pasos y vigencia de la medida
Aunque la prórroga actual se extiende hasta finales de septiembre, el Gobierno de Canarias revisará periódicamente el diferencial del IPC para decidir si mantiene o ajusta la aplicación del tipo cero en el IGIC más allá de agosto. Esta revisión forma parte del criterio establecido para garantizar que la bonificación responda a las condiciones reales de mercado y a la evolución de los precios energéticos.
Así, la continuidad de esta política fiscal dependerá directamente de las fluctuaciones en los costes de las gasolinas y gasóleos, cuyas variaciones impactan tanto en la economía doméstica como en la empresarial en las islas. La consejería de Hacienda mantiene el compromiso de preservar este mecanismo mientras sea necesario para proteger la economía canaria.




