El consejero Narvay Quintero visita la bodega en Valle de Güímar durante la vendimia para conocer los avances y proyectos de esta empresa vinculada a la formación agraria
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, visitó el jueves 20 de agosto las instalaciones de El Rebusco Bodegas, situadas en el Valle de Güímar. Durante esta visita aprovechó para conocer de primera mano las labores de vendimia, la recogida de uva y las primeras fases de elaboración de los vinos correspondientes a la nueva añada. Esta empresa está gestionada por dos jóvenes viticultores, Javier Luaces y Deborah Díaz, formados en la Escuela de Capacitación Agraria de Tacoronte, dependiente de la Consejería.
Quintero estuvo acompañado durante su visita por Juan Antonio Alonso, consejero delegado de Gestión del Medio Rural de Canarias (GMR Canarias), así como por los responsables de la bodega, quienes detallaron los procesos de elaboración y los proyectos actuales de la empresa.
Compromiso con el relevo generacional y la innovación
El consejero destacó que El Rebusco Bodegas representa la importancia del relevo generacional en el campo canario y la capacidad de los jóvenes para aportar ideas innovadoras que profesionalizan y modernizan el sector agrícola. Enfatizó el valor de la formación para construir proyectos sólidos y sostenibles, señalando que Javier Luaces y Deborah Díaz son buenos ejemplos de esta base gracias a su formación como técnicos superiores en Vitivinicultura en la escuela de Tacoronte.
Por su parte, Juan Antonio Alonso valoró especialmente la apuesta por el enoturismo, una actividad con gran potencial para generar empleo, dinamizar la economía rural y difundir la producción vitivinícola local, singular y vinculada estrechamente al territorio.
La bodega recibió en 2024 el Premio Enogastroturismo a la Iniciativa Empresarial, concedido por la Cátedra de Agroturismo y Enoturismo del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) y la Universidad de La Laguna, reconocimiento a su trabajo para revitalizar fincas en los altos de Arafo y las medianías de Candelaria, combinando tradición y modernidad.
Trayectoria y expansión
La marca El Rebusco nació en 2010 como continuación de una tradición familiar que se remonta a los bisabuelos de los actuales gestores. Con la incorporación de Javier Luaces y Deborah Díaz en 2020, se inició una etapa de modernización que incluyó la renovación de maquinaria y la ampliación de instalaciones para elaborar vinos de calidad, poner en valor el entorno y divulgar la cultura vitivinícola del Valle de Güímar.
Entre las iniciativas destacadas está su proyecto de bodega submarina, la primera instalación modular permanente de Canarias para el envejecimiento de vino bajo el mar, a 18 metros de profundidad. Esta bodega tiene capacidad para 5.000 botellas y aprovecha condiciones singulares de luz, temperatura y presión, que influyen en el desarrollo aromático y la textura del vino.
Actualmente, las instalaciones pueden producir hasta 30.000 litros de vinos blancos, rosados y tintos, principalmente elaborados con uva propia, y complementados con producción de otros viticultores locales, fomentando así la actividad económica de la comarca.
Comercialización y apuesta por el enoturismo
Los vinos de El Rebusco cuentan con el amparo de la Denominación de Origen Protegida Valle de Güímar y se comercializan sobre todo en Tenerife a través de establecimientos especializados y restaurantes seleccionados directamente por la bodega, evitando distribuidores para mantener un trato personalizado. Aproximadamente un 10 % de la producción se destina a otras islas y a la Península.
La bodega ha enfocado esfuerzos hacia la diversificación y el enoturismo, desarrollando en colaboración con expertos de la gastronomía y la cultura canaria un programa de actividades que incluye talleres de cata, jornadas gastronómicas con productos locales, participación en fiestas tradicionales y rutas teatralizadas. En los últimos años, han recibido visitantes de más de 30 países.
Además, a comienzos de 2026, la empresa lanzó su primer aceite de oliva virgen extra, que agotó existencias en solo cuatro meses, y prevé continuar fortaleciendo esta línea de diversificación.




