La instalación fotovoltaica del túnel de Pino Seco en Mogán evitará 1.462 toneladas de CO2 en 20 años y forma parte de la Estrategia Verde del Gobierno de Canarias
El Gobierno de Canarias, a través de sus consejerías de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad y de Transición Ecológica y Energía, ha instalado una planta fotovoltaica en el túnel de Pino Seco, ubicado en el municipio grancanario de Mogán. Esta iniciativa, presentada el viernes 17 de julio de 2026, permitirá cubrir aproximadamente un 38% de la demanda energética del túnel y evitará la emisión de 1.462 toneladas de CO2 en las próximas dos décadas, con el objetivo de avanzar hacia una red viaria más sostenible y eficiente.
Paneles solares para una red viaria sostenible
La actuación consta de 234 paneles solares con una potencia de 615 vatios cada uno, cuyo funcionamiento abastecerá sistemas esenciales del túnel, como la iluminación interior, ventilación, señalización, comunicaciones y videovigilancia. Además, el sistema cuenta con una monitorización en tiempo real que optimiza la gestión energética de la instalación.
Durante la visita a la infraestructura estuvieron presentes el consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez; la viceconsejera de Transición Ecológica, Julieta Schallenberg; y la directora general de Infraestructura Viaria, Rosana Melián, junto a la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, y el segundo teniente de alcalde de Servicios Públicos y Obras Públicas, Juan Hernández.
El consejero Pablo Rodríguez subrayó que «la sostenibilidad es ya un eje estratégico de la política de infraestructuras» y que esta iniciativa supone un avance hacia una red que genera parte de su propia energía, reduciendo notablemente el impacto ambiental. Además, anunció que el proyecto continuará en otras infraestructuras viarias del archipiélago para contribuir a la descarbonización.
Compromiso con la transición energética
Por su parte, Rosana Melián destacó que «la implantación de sistemas de autoconsumo permite optimizar recursos públicos y mejorar la sostenibilidad a largo plazo», mientras que Julieta Schallenberg añadió que «espacios como los entornos viarios ofrecen una oportunidad para incorporar energías renovables sin aumentar la ocupación del territorio». También resaltó la importancia de la cooperación interadministrativa para avanzar en la transición energética.
La financiación de esta instalación, que implicó una inversión de 319.913 euros, procede de los Fondos Next Generation gestionados por la Consejería de Transición Ecológica y Energía, como parte de la estrategia para descarbonizar las infraestructuras viarias y promover un modelo de movilidad sostenible en Canarias.
Estrategia Verde y proyectos piloto en toda Canarias
La planta fotovoltaica del túnel de Pino Seco es uno de los cuatro proyectos pilotos de energías renovables que se desarrollan en la red viaria autonómica, junto con los túneles de El Bicho (TF-1) en Tenerife, La Cumbre (LP-3) en La Palma y el enlace de Butihondo (FV-2) en Fuerteventura. Todos buscan producir energía limpia para abastecer la iluminación y sistemas operativos de estas infraestructuras.
Asimismo, se están ejecutando cinco proyectos de eficiencia energética enfocados en la renovación del alumbrado a tecnología LED en distintos túneles y tramos de carreteras en las islas, con una inversión de más de 2 millones de euros. Estas actuaciones buscan optimizar el consumo, mejorar la calidad lumínica y reducir costes y emisiones asociadas.
En conjunto, estas medidas forman parte de la Estrategia Verde en materia de Infraestructura Viaria que impulsa el Gobierno de Canarias con el objetivo de avanzar hacia una red de carreteras más resiliente, eficiente y respetuosa con el medio ambiente.
Impacto energético y económico
Se estima que la planta solar generará unos 217.740 kWh anuales de los 569.000 kWh consumidos actualmente por el túnel de Pino Seco. Este autoconsumo reducirá significativamente los costes de electricidad, con un ahorro aproximado de 46.780 euros al año.
El sistema contribuirá a disminuir la dependencia de fuentes convencionales y ayudará a cumplir con metas de descarbonización, sumando a más de 1.400 toneladas de CO2 evitadas en 20 años.




