El Ayuntamiento de Santa Cruz, a través del área de Políticas Sociales, dio inicio este lunes 7 de julio a las actividades de las Escuelas de Verano, en las que participarán más de 900 niños y niñas del municipio. Esta iniciativa busca favorecer la conciliación de la vida familiar durante el periodo estival mediante un programa con actividades educativas, deportivas, creativas y de ocio adaptadas a cada edad.
Las Escuelas se desarrollarán hasta mediados de agosto en varios centros educativos distribuidos en los cinco distritos de la capital, ofreciendo un recurso para que las familias puedan compatibilizar sus responsabilidades laborales y familiares.
Un recurso consolidado para la conciliación familiar
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, subrayó la importancia de esta iniciativa para el municipio. “Las Escuelas de Verano vuelven a convertirse en un recurso imprescindible para muchas familias del municipio, ya que permiten conciliar la vida laboral y familiar mientras los menores disfrutan de un entorno seguro, educativo y enriquecedor. Que más de medio millar de niños y niñas participen este año demuestra la consolidación de un programa que responde a una necesidad real de la ciudadanía”, afirmó.
Por su parte, la concejala de Políticas Sociales, Charín González, durante su visita al CEIP Tomé Cano, uno de los colegios donde se imparten estas actividades, indicó que el programa “ofrece mucho más que una alternativa de ocio durante las vacaciones. Las Escuelas de Verano fomentan la convivencia, el aprendizaje y la igualdad de oportunidades, garantizando además una atención adaptada a las necesidades de cada participante para que todos los menores puedan disfrutar de esta experiencia en las mejores condiciones”.
Actividades inclusivas y servicios para facilitar la conciliación
En la visita también participaron la concejala del distrito Salud-La Salle, Zaida González, la directora general de Educación, Pilar Rodríguez Machín, así como representantes de Caja Siete y Emmasa, empresas colaboradoras del programa.
Durante las próximas semanas, los participantes disfrutarán de un amplio programa que incluye talleres, juegos, actividades deportivas, propuestas educativas y dinámicas de convivencia. La iniciativa mantiene su compromiso con la inclusión, incorporando recursos específicos y plazas adaptadas para menores con discapacidad.
Además, las familias contarán con servicios complementarios como acogida temprana, permanencia tardía y desayuno adaptado, reforzando el objetivo de facilitar la conciliación durante las vacaciones escolares.




