El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, presentó en La Palma la renovación del Bono Residente Canario, un diseño que integra elementos representativos de todas las islas y simboliza la evolución de una de las políticas públicas más relevantes en la movilidad del Archipiélago. La Palma se convierte en la primera isla en emitir los nuevos bonos, que empezarán a distribuirse entre los usuarios que renueven o saquen el título y se extenderán de forma progresiva al resto del territorio.
Una herramienta que transformó la movilidad en Canarias
Durante la presentación, celebrada el 3 de julio de 2026, Fernando Clavijo destacó que el Bono Residente Canario ha supuesto un antes y un después en la forma en que los canarios se desplazan entre islas desde su implantación en 2018. «Ha sido clave para fomentar el transporte público, avanzar hacia la sostenibilidad y garantizar la igualdad de oportunidades independientemente de la isla de residencia», afirmó el presidente.
Lo acompañaban en el acto el consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez, la directora general de Transportes y Movilidad, María Fernández, y el presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez. Pablo Rodríguez recordó que aquel año se unificaron los distintos títulos de transporte para facilitar la movilidad de los residentes y que esta base permitió luego implantar la gratuidad del transporte público en el Archipiélago.
«Las buenas políticas públicas son dinámicas y evolucionan con el tiempo», añadió Rodríguez, subrayando que el nuevo diseño incorpora además «un componente simbólico que pone en valor nuestra identidad y el talento creativo de Canarias». Destacó también que más del 30 % de usuarias y usuarios del bono ha reducido el uso del vehículo privado para emplear el transporte público.
Un diseño artístico que une a todas las islas
El Bono Residente Canario presenta ahora ilustraciones que reflejan paisajes, biodiversidad y elementos culturales de las ocho islas, fortaleciendo el vínculo entre la herramienta de transporte y la identidad del Archipiélago. Los portabonos también se han renovado tras un concurso público en el que participaron más de cincuenta artistas y diseñadores residentes en Canarias.
Los tres diseños ganadores —Cómo ser un buen residente canario de Justine Marie Renée, Vida de Javier Sosa Suárez, y La identidad canaria de Paula Isabel Reyes Caballero— han dado lugar a la impresión de 30.000 portabonos que empezarán a distribuirse en 2026.
La directora general María Fernández explicó que esta renovación forma parte de una estrategia más amplia para modernizar el sistema de transporte público en Canarias con proyectos como el Título Único, la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de Canarias (EMSICAN), la futura Ley de Movilidad Sostenible y el Mobility Lab.
Un modelo consolidado con respaldo social amplio
Desde su puesta en marcha, el Bono Residente Canario ha simplificado el acceso al transporte público y ha facilitado la gratuidad en el conjunto del Archipiélago. Según un informe de la Consejería de Obras Públicas, más del 30 % de sus usuarias y usuarios ha sustituido el vehículo privado por transporte público, porcentaje que asciende al 37,4 % en las islas no capitalinas, donde históricamente el coche era indispensable.
Además, la medida cuenta con un amplio respaldo social, ya que más del 92,9 % de las personas usuarias apoyan mantener la gratuidad en el futuro, demostrando que se trata de una política estructural orientada a mejorar la calidad de vida y garantizar la igualdad de oportunidades en todo el Archipiélago.
El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, destacó que elegir la isla para estrenar la nueva imagen es una muestra del compromiso con la cohesión territorial del Archipiélago y resaltó que apostar por una movilidad accesible, sostenible e igualitaria es avanzar en oportunidades para todas las islas.
Con esta renovación, el Gobierno de Canarias ratifica que el Bono Residente Canario es una herramienta consolidada que continúa adaptándose a las necesidades de la ciudadanía, reforzando a la vez el sentimiento de pertenencia a un Archipiélago más conectado y sostenible.




