Esta mañana de martes 23 de junio, un grupo de sesenta personas mayores del municipio de Yaiza participó en la primera ruta interpretada del proyecto Memorias del Volcán, una iniciativa que promueve el Parque Nacional de Timanfaya para conservar el patrimonio inmaterial relacionado con el territorio volcánico de Lanzarote. El recorrido comenzó en el Echadero de los Camellos y atravesó puntos emblemáticos como el Chinero, Montaña Rajada y el Islote de Hilario, finalizando con un refrigerio en el restaurante El Diablo.
Recuperación del patrimonio cultural volcánico
El proyecto, gestionado por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, busca rescatar los saberes, oficios y usos tradicionales vinculados al territorio volcánico, involucrando a diferentes colectivos. Durante la ruta, los participantes observaron el tubo volcánico del Chinero y dialogaron sobre los usos ancestrales de los camellos, además de compartir una tertulia entorno a fotografías antiguas, cuernos de cabra usados en pesca y cestas de junco y palma utilizadas para la recolección de higos.
Se recordaron prácticas tradicionales como la obtención de sal de los charcos del litoral, la preparación de huevos sancochados con el calor volcánico, así como las leyendas y juegos desarrollados bajo la sombra de higueras centenarias. Cada punto del Parque Nacional guarda un valor excepcional no solo por su geología y biodiversidad sino también por su riqueza cultural y etnográfica.
Conectar pasado y presente desde la comunidad
Según Pascual Gil, director-conservador del Parque Nacional, “este proyecto nace porque queremos recuperar el vínculo con la ciudadanía, que la población sienta suyo el parque nacional y sea una aliada en la tarea colectiva que supone la conservación de Timanfaya”.
En julio, se realizará una nueva ruta con un grupo de mayores de Tinajo, municipio que también abarca parte del parque. El proyecto incluye talleres y tertulias intergeneracionales, donde jóvenes de Lanzarote participarán para conectar la memoria histórica de los mayores con la perspectiva actual de las nuevas generaciones.
Así, mientras se recuperan saberes tradicionales gracias a la población mayor, se busca dar un papel activo a la juventud estableciendo una comunicación bidireccional que vincule el recuerdo colectivo con los desafíos presentes. Además, se construirá un archivo audiovisual y oral que documentará estos saberes y la relación de las familias de Lanzarote con el paisaje volcánico generado por las erupciones de los siglos XVIII y XIX.
Una misión integral para la conservación y educación
Memoria histórica, interpretación del territorio volcánico y construcción de comunidad son tres líneas esenciales que el Parque Nacional de Timanfaya emprende en 2026 como parte de su labor de concienciación. De este modo, se potencia la conservación del parque mediante la implicación directa de la ciudadanía y la transmisión intergeneracional de la cultura vinculada al volcán.




