La comunidad autónoma de Canarias logró colocar su primer bono sostenible de referencia por 500 millones de euros con un vencimiento a diez años, tras recibir una demanda que superó los 2.000 millones de euros, más de cuatro veces la oferta. Esta emisión, realizada el 16 de junio de 2026, marca el regreso del Gobierno de Canarias a los mercados de capitales en formato benchmark tras una ausencia de cinco años y contó con la participación de más de 70 inversores, especialmente internacionales.
Fuerte respuesta internacional y diversidad de inversores
El 66% del volumen adjudicado correspondió a la demanda internacional, encabezada por inversores de Reino Unido e Irlanda (20%), seguidos de Alemania (16%), los países nórdicos (8%) e Italia (8%), mientras que el 34% restante procedió del mercado nacional. Por tipo de inversor, los fondos de inversión lideraron con un 47%, seguidos por bancos y banca privada con un 40%, bancos centrales e instituciones oficiales con un 6% y aseguradoras y fondos de pensiones con un 5%.
La consejera de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea, Matilde Asián, destacó que “los inversores internacionales y nacionales confían en la solvencia de Canarias y en su política económica y financiera”, valorando el respaldo recibido como una muestra de confianza en la región.
Características y objetivos del bono sostenible
Los bonos sostenibles son instrumentos de deuda diseñados para financiar o refinanciar proyectos que aportan beneficios simultáneos en ámbitos medioambientales y sociales. Con esta emisión, la comunidad autónoma diversifica sus fuentes de financiación más allá del crédito tradicional, según explicó Matilde Asián. Esta estrategia busca optimizar los costes a largo plazo y gestionar riesgos, al mismo tiempo que mejora la transparencia y la imagen de solvencia de Canarias en los mercados financieros internacionales.
La operación se integra en el Marco de Financiación Sostenible de la Comunidad Autónoma, que apoya la Agenda Canaria 2030 y está alineado con los principios de la International Capital Market Association (ICMA) y la Taxonomía de la Unión Europea. Esta normativa fue valorada por la agencia Moody’s con una calificación de Muy Buena (SQS2), reflejando la fortaleza del enfoque adoptado.
Detalles técnicos y evolución de la demanda
La emisión tuvo su fecha de colocación el 16 de junio de 2026, con Indicaciones de Precio Inicial (IPTs) que comenzaron en SPGB +20 puntos básicos. Durante la jornada, la demanda fue creciendo de forma constante superando los 1.400 millones por la mañana y los 1.600 millones euros al mediodía, hasta cerrar con una demanda total que superó los 2.100 millones de euros.
Este fuerte interés permitió ajustar el diferencial al final de la operación a SPGB +15 puntos básicos, lo que supone un recorte de 5 puntos básicos respecto a las indicaciones iniciales, reflejando la confianza del mercado y la calidad crediticia de la comunidad autónoma.




