El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha instado al Gobierno de España a que defienda con firmeza y contundencia la necesidad imperiosa de mantener las exenciones en los derechos de emisión (ETS) para las regiones ultraperiféricas (RUP) en la legislación climática de la Unión Europea más allá de 2030. En una carta dirigida a Pedro Sánchez, el presidente canario solicita que España se una a la ofensiva de Francia y Portugal para proteger las conexiones aéreas y marítimas de Canarias, y evitar así un impacto económico negativo.
Aumento de costes y desvíos de tráfico
Clavijo advierte en su misiva que la aplicación completa de los ETS en Canarias implicaría un significativo aumento de los costes de transporte. Además, alerta de que el tráfico marítimo se desviaría hacia rutas alternativas, lo que afectaría de manera negativa al turismo, el comercio y el desarrollo socioeconómico del archipiélago.
“Resulta fundamental que el Gobierno central traslade a la Comisión Europea de manera firme y contundente la necesidad imperiosa de mantener dichas exenciones más allá de 2030”, señala Clavijo, quien añade que el impacto para Canarias –que carece de alternativas terrestres de conectividad– podría ser “nefasto”. Resalta también que ya Francia y Portugal han iniciado acciones en defensa de sus regiones ultraperiféricas, y que España debe sumarse a esta posición común.
Este frente común es clave mientras el Ejecutivo europeo ultima un informe sobre el efecto de los ETS en sus primeros dos años de aplicación, cuyo resultado será determinante para las islas.
Reuniones en Bruselas y respaldo europeo
La carta dirigida a Pedro Sánchez se produce tras la agenda de trabajo que Clavijo desarrolló recientemente en Bruselas, donde se reunió con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, así como con el comisario europeo de Transporte y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, y el equipo del comisario europeo del Clima, Wopke Hoekstra.
En estos encuentros, el presidente del Gobierno canario argumentó que la exención es vital dada la dependencia absoluta de las islas de la conectividad aérea y marítima. Un estudio encargado por la autonomía apunta a que la eliminación de esta exención elevaría el precio de cada billete entre las islas entre 2 y 3 euros, mientras que el coste de vuelos hacia la península subiría entre 15 y 20 euros.
El comisario Tzitzikostas mostró un respaldo claro al blindaje de estas exenciones, y Teresa Ribera confirmó que Bruselas está en un “proceso de escucha”. Por ello, Clavijo reclama al Estado que intensifique la presión en Bruselas junto a Francia y Portugal.
Propuesta para proteger los puertos canarios
Además de exigir la continuidad de las exenciones, el presidente canario solicita que España defienda ante Bruselas un cambio en la normativa sobre derechos de emisión para garantizar la competitividad de los puertos canarios frente a los de terceros países.
Actualmente, la normativa vigente aplica solo el 50% de las emisiones a las conexiones marítimas con terceros países, frente al 100 % de las rutas con Canarias. El Gobierno de Canarias pretende corregir esta distorsión para evitar el desvío del tráfico marítimo hacia puertos del norte de África.
El estudio que sustenta esta petición también alerta sobre distorsiones competitivas en los puertos del archipiélago, dado que solo las rutas aéreas y marítimas con la península están exentas, pero no las conexiones desde otros países europeos.
Bruselas realizará antes del verano la evaluación de la normativa ETS para el transporte aéreo y marítimo, y será entonces cuando se conozcan las decisiones sobre la continuidad de las exenciones para las regiones ultraperiféricas y sobre las tasas aplicables a los puertos de países terceros.





