Este sábado 25 de abril de 2026, el Festival Canarias Cinema presenta Krakatoa, la nueva creación del cineasta barcelonés Carlos Casas. Más que un simple largometraje, la obra propone una experiencia sensorial que combina imágenes impactantes y sonido envolvente, protagonizada por un pescador sobreviviente a la última erupción del volcán Krakatoa.
Una fábula visual que fusiona cine y música en vivo
Krakatoa (79 minutos) es una pieza audiovisual que trasciende el formato tradicional del cine para convertirse en una videoinstalación con música en directo. La colaboración con el oscarizado compositor y diseñador de sonido Nicholas Becker aporta un trabajo sonoro envolvente que realza la dimensión sensorial de la obra. Becker, famoso por su labor en Sound of Metal (2019), y Casas ya habían coincidido en proyectos anteriores, lo que ha facilitado una fructífera colaboración para esta película.
Coproducida por la productora canaria La Banda Negra, junto a Filmika Galaika, la francesa MAP Productions, la británica AMI y la polaca Etnograf, la película recoge la experiencia del pescador Roni Hensilayah, que vivió y sobrevivió la última erupción del volcán Krakatoa. El filme combina elementos documentales con una narrativa críptica y psicodélica para agitar conciencias sobre la conexión humana con lo telúrico.
Proyecciones y presentaciones en Las Palmas de Gran Canaria
Krakatoa se proyectará la mañana de este sábado 25 de abril a las 12:15 horas en la Sala 4 de Cine Yelmo Las Arenas, en un pase abierto al jurado y al público. Además, ese mismo día tendrá un pase oficial a las 20:35 horas en la misma sala, y un segundo pase el jueves 30 de abril a las 12:00 horas en la Sala 7 de los multicines. Estas fechas ofrecen al público canario la oportunidad de vivir esta experiencia cinematográfica inmersiva y sensorial.
El vínculo personal y la investigación tras la película
Carlos Casas, además de cineasta es artista visual y sonoro, con una trayectoria que incluye películas como Hunters since the Beginning of Time (2009) y Cementery (2019). Para Krakatoa, ha dedicado un exhaustivo trabajo de investigación y localización en Indonesia y Islandia, los escenarios que se muestran en la cinta.
El director explica que la fascinación por esta catástrofe volcánica comenzó con la lectura de The Tuning of the World (1977), que describe el rugido del Krakatoa como el sonido más fuerte que ha escuchado la Tierra. Casas subraya que el proyecto buscaba “atravesar la película con un efecto sensorial y un trabajo de sonido impactante” para transmitir esa conexión telúrica entre el espectador y el volcán.
Conciencia climática y resiliencia humana en el centro del relato
La película integra una mirada crítica sobre la crisis climática actual desde la perspectiva del director, quien destaca la negación generalizada ante este problema en la sociedad. En palabras de Casas, la historia nos puede agitar en ese sentido
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Roni Hensilayah, protagonista y superviviente, muestra una notable resiliencia ante la devastación causada por la erupción. Según Casas, el pescador “pocos días después de la erupción ya estaba de vuelta pescando”, lo que refleja una especie de relación simbiótica entre las personas y su entorno natural.
Una propuesta en constante evolución
El sonido es uno de los elementos clave en la producción, con la contribución de Nicholas Becker que aportó sonidos de sus archivos y un trabajo conjunto para construir una banda sonora dinámica. Casas indica que la película puede presentarse en múltiples formatos, incluyendo sesiones en vivo con música y montaje en directo, adaptándose a cada presentación de forma única.
Esta versatilidad fue mostrada recientemente en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam (IFFR), donde Krakatoa se proyectó tanto como largometraje como instalación artística, ofreciendo una visión innovadora a su audiencia.






