El director tinerfeño José Alayón presenta el largometraje La lucha | Dance of the Living (España, 2025), un drama que retrata la lucha canaria desde una perspectiva inédita. Con sede en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria 2026, la película ofrece una historia centrada en un padre viudo y su hija luchadora que buscan refugio en el deporte para superar la pérdida familiar.
La trama se ambienta en el paisaje de Fuerteventura y pone en primer plano a un veterano luchador, Miguel, interpretado por el luchador real y herreño Tomasín Padrón, quien debuta en la actuación a sus 49 años. La historia explora tanto la tensión de la competición como el duelo emocional tras la muerte de la esposa de Miguel, en un relato donde su hija Mariana representa un desafío para la reconciliación familiar.
“La lucha” se proyecta en las salas de Yelmo Cines Las Arenas
La película cuenta con el respaldo de las productoras Viaje Films y Blond Indian, y su guion ha sido desarrollado por José Alayón, Marina Alberti y Samuel M. Delgado. Alberti también ejerce como productora del film.
La programación en el Festival incluye un primer pase para jurado y público el sábado 25 de abril a las 10:15 horas en la Sala 4 de Yelmo Cines Las Arenas, seguido de un pase oficial a las 18:00 horas en la misma sala. El último pase se realizará el martes 28 de abril a las 20:15 horas en la Sala 8 de estos multicines.
Tomasín Padrón, un luchador en escena
Tomasín Padrón, con una amplia trayectoria en la lucha canaria y activo aún en competiciones de Fuerteventura, accedió al papel de forma fortuita. “Estaban buscando a la niña para la película y no creo que pensaran en un padre”, explica. “Me vieron entrenando con las niñas de mi equipo y me propusieron hacer una prueba, que acepté por curiosidad”.
El actor nunca recibió formación profesional para interpretar y enfatiza que uno de sus requisitos fue no tomar clases. “Tuvimos ensayos y pruebas para concentrarnos, pero nada más. Para mostrar el duelo, tiré de recuerdos personales, lo más difícil es mantener ese estado emocional de manera prolongada”, añade.
A sus 49 años, Padrón destaca el esfuerzo físico que implica la lucha canaria: “Mi cuerpo y mi cabeza a veces van por caminos diferentes. Miguel, mi personaje, tiene operaciones en rodillas; yo no tengo cartílagos en las mías. Es un deporte muy sacrificado, pero es mi vida”.
Un drama deportivo que muestra la esencia del deporte tradicional
El filme ofrece una mirada detallada a la lucha canaria con una intención cinematográfica que destaca por su autenticidad y emoción. “Sinceramente, la mejor manera de ver la lucha es así. No solo refleja el esfuerzo físico, sino las múltiples emociones que se viven en cada enfrentamiento”, afirma Padrón.
Para él, esta película es “la mejor ventana para sacar el deporte fuera de Canarias y ayudar a que la lucha siga creciendo”. El director describe el deporte como “una danza, un baile”, que cobra vida en la pantalla a través de los gestos y miradas de los protagonistas.
La complicidad entre Padrón y su compañera de escena, la joven actriz Yazmina Estupiñán, quien interpreta a Mariana, fue clave para transmitir la relación padre-hija en pantalla. “Desde el primer día hubo mucha química. La gente ha llegado a creer que realmente somos padre e hija”, comenta el luchador.
Apoyado por su familia durante el rodaje, Padrón valora la experiencia como “una oportunidad” y confía en poder repetir en pantalla: “Me gustó mucho este mundillo y espero que me den la oportunidad en el cine otra vez. Con Alayón hubo una empatía desde el primer día y nos han tratado de lujo”.
“La lucha” continúa su recorrido en el circuito de festivales, ofreciendo a Canarias una obra que combina deporte, emoción y paisaje en una producción destacada para 2026.






