El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha concluido las obras de rehabilitación del Callejón Bouza, donde se ha sustituido el adoquinado por asfaltado para mejorar la seguridad y comodidad de la circulación en esta vía. La actuación forma parte del programa Impulso Urbano, que renovará múltiples calles del municipio.
El alcalde José Manuel Bermúdez y el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, visitaron la zona para evaluar los resultados finales de estos trabajos, que se enmarcan en un plan municipal para mejorar más de un centenar de calles de la ciudad.
Renovación y mejora del firme para calles más seguras
José Manuel Bermúdez explicó que “con la finalización de esta actuación seguimos avanzando en nuestro compromiso de dotar a la ciudad de unas calles más seguras, cómodas y accesibles”. El regidor añadió que con estas inversiones se renuevan infraestructuras con un importante grado de deterioro, lo que contribuye a incrementar la calidad de vida de los vecinos.
Bermúdez recordó que la obra fue necesaria porque existían adoquines que generaban problemas y provocaban socavones, además de un pavimento en mal estado. “Además de la sustitución del adoquinado, hemos acometido diversas mejoras para facilitar el uso a los vecinos del callejón”, añadió.
El asfaltado garantiza una superficie uniforme y segura
Por su parte, Carlos Tarife detalló que los trabajos se realizaron conforme a la planificación prevista, con la retirada del adoquinado, la regularización del firme y la posterior ejecución del asfaltado, lo que garantiza una superficie más uniforme y segura para la circulación.
El concejal destacó además que se instalaron bancos y pilonas que cumplen con la normativa vigente, mejorando notablemente el aspecto del Callejón Bouza, una vía frecuentada por los vecinos de la ciudad.
Inversión municipal y futuro del programa Impulso Urbano
La rehabilitación del Callejón Bouza ha contado con una inversión municipal de 67.500 euros, dentro del programa Impulso Urbano. Este plan, basado en un convenio marco, contempla una inversión superior a 100 millones de euros hasta 2030 para renovar más de un centenar de calles y espacios públicos.
La primera fase, que se extenderá hasta 2027, tiene por objetivo ofrecer una ciudad más moderna, accesible y segura para los residentes y visitantes del municipio de Santa Cruz de Tenerife.




