El Ayuntamiento de Santa Cruz, mediante su área de Viviendas Municipales, ha adjudicado recientemente las obras para edificar las 226 viviendas de Cuevas Blancas, ubicadas en el distrito Suroeste. La empresa encargada será ASCH Infraestructuras y Servicios, S.A., con una inversión prevista de 33.507.855,72 euros y un plazo de ejecución de 30 meses. El inicio de las obras está programado para comienzos del verano de 2026. Esto refleja el compromiso del municipio con una de las principales demandas ciudadanas, a pesar de no contar con competencias directas en vivienda, según ha explicado el alcalde, José Manuel Bermúdez.
Convenio para incrementar la oferta de vivienda protegida
El alcalde José Manuel Bermúdez recordó que este proyecto se desarrolla en el marco de un convenio entre el Instituto Canario de la Vivienda, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento. Gracias a esta colaboración, se ha logrado incrementar la oferta pública de vivienda protegida en Santa Cruz, sumando un total de 263 viviendas en la capital, además de 37 viviendas en María Jiménez y las 226 en Cuevas Blancas. El presupuesto global es de 41.700.000 euros, sin incluir el valor del suelo ni los costes de urbanización que asume el Ayuntamiento.
La concejala de Viviendas, Belén Mesa, destacó que el proyecto fue redactado por la Unión Temporal de Empresas SIC Arquitectura SLP UTE, formada por SIC Arquitectura SLP, Miguel Herraiz Gómez y Daniel Bergman Vázquez. Este programa contempla 226 viviendas y 229 plazas de garaje y su objetivo principal es ofrecer viviendas protegidas para arrendamiento en Cuevas Blancas.
Detalles técnicos y diseño urbanístico
Según explicó la concejala, la superficie total construida alcanzará los 29.357,55 m², con 20.608,20 m² sobre rasante y 8.749,35 m² bajo rasante. La superficie útil destinada a vivienda será de 16.702,41 m². El diseño prioriza la construcción de dos bloques de viviendas casi simétricos, facilitando la optimización del proyecto y su ejecución rápida.
El planteamiento arquitectónico busca también aprovechar la diferencia de cota entre ambos bloques para maximizar las vistas al mar, el soleamiento, la ventilación natural y la privacidad. El vaciado del solar facilitará la creación de un aparcamiento subterráneo que respete la línea natural del terreno y generará una calle interior prácticamente plana para conectar las distintas cotas del terreno.
Espacios comunes y accesibilidad
El proyecto incluye una calle interior que servirá como vacío urbano para mejorar la ventilación y crear espacios de disfrute con bajo mantenimiento. Además, se garantiza el acceso y la intervención de bomberos en las fachadas interiores. En esta zona común habrá un patio para uso comunitario con jardinería compuesta por especies locales que no requieren mantenimiento.
Cada bloque albergará un módulo básico con tres viviendas por núcleo: dos de 3 dormitorios orientadas a fachadas exterior e interior, y una de 2 dormitorios con fachadas al interior. La distribución contempla un máximo de ocho alturas y un total de 22 viviendas de 1 dormitorio, 95 de 2 dormitorios, 75 de 3 dormitorios, 34 de 4 dormitorios y 1 de cinco dormitorios. También se incluyen 8 viviendas adaptadas para personas con movilidad reducida, todas con su correspondiente plaza de garaje.
Gestión y futuro de las viviendas protegidas
Una vez finalizadas las obras, la titularidad de las viviendas se cederá al Instituto Canario de la Vivienda (ICV), que incorporará las promociones al parque público de viviendas protegidas de la Comunidad Autónoma. Además, el ICV asumirá la gestión integral y los procesos de adjudicación conforme a la normativa vigente.







