San Cristóbal de La Laguna, 24 de abril de 2026. Más de setenta personas participaron en la VI Jornada científico-divulgativa «Un viaje al futuro sostenible», celebrada en el edificio La Pirámide de Guajara de la Universidad de La Laguna. En esta cita se dieron a conocer los resultados del proyecto CanBio, que estudia los efectos del cambio climático en la biodiversidad amenazada en Canarias. Investigadores de la ULL y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) reclamaron durante las intervenciones medidas contundentes para mitigar el impacto de la crisis climática y la actividad humana en el archipiélago. Esta iniciativa, financiada a partes iguales por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y Loro Parque Fundación, constituye un espacio de divulgación enfocado en ofertar conocimiento científico a todos los ciudadanos y promover la conciencia ambiental.
Presentación de los subproyectos y sus hallazgos
La jornada incluyó exposiciones sobre diversas áreas del proyecto CanBio, integradas por distintos subproyectos. La investigadora predoctoral Irene Sánchez, del subproyecto CanOA, explicó que la acidificación oceánica afecta a todas las costas del archipiélago y repercute negativamente en la economía azul. Por otro lado, el subproyecto BuoyPAM, liderado por Fernando Rosa, avanzó en el desarrollo técnico de instrumentos para registrar el ruido submarino, herramienta clave para que la academia logre independencia tecnológica y contribuya a sistemas globales abiertos.
Carolina Castillo, responsable del subproyecto BioTER, encontró conchas del caracol terrestre Canaridiscus engonatus en Anaga, lo que representa una señal esperanzadora sobre la posible supervivencia de esta especie. “Los caracoles son los principales termómetros del cambio climático, hay que seguir investigando”, afirmó Castillo. En la misma línea, el estudiante predoctoral Felipe Rodríguez alertó sobre la creciente pérdida de hábitat de invertebrados acuáticos, como el caso del Hydroporus compuctus, que ha escalado a categoría de “Críticamente Amenazado” con etiqueta de “Posiblemente Extinto”.
El profesor Jorge Cabrera, de la ULPGC, destacó los avances en los sistemas de navegación de los subproyectos MacPAM y BioACU, que facilitan la investigación marítima. Como novedad, se marcó por primera vez un tiburón zorro en el marco del subproyecto BioMAR: Elasmobranquios, liderado por David Jiménez. Además, Antonio Gallardo resaltó el papel de la ciencia ciudadana y el voluntariado para preparar la llegada de tortugas boba a la playa de Cofete, en Fuerteventura.
Grabaciones sonoras y sensibilización social
El subproyecto SonMAR, capitaneado por Javier Almunia, recopiló más de 3.000 horas de grabaciones sobre los paisajes sonoros marinos de Canarias, que permiten analizar la evolución y diseñar estrategias para proteger los ecosistemas. La jornada también dedicó un espacio a mostrar cómo la comunicación transmedia ayuda a sensibilizar sobre el cambio climático a través de la divulgación científica.
El acto fue inaugurado por autoridades como el director general de Calidad Ambiental, Ángel Montañés, y Christoph Kiessling, presidente de Loro Parque Fundación, quienes destacaron la alianza público-privada que impulsa esta investigación en las universidades canarias. La clausura corrió a cargo del vicerrector de la ULPGC, Juan Alberto Corbera, y su homólogo de la ULL, Antonio Aparicio, quienes coincidieron en resaltar la colaboración entre las instituciones como un ejemplo para regiones periféricas y la importancia de mantener unidas a fundaciones y empresas para afrontar los retos ambientales.
CanBio, un proyecto clave para Canarias hasta 2027
El programa CanBio cuenta con una inversión total de 4,5 millones de euros hasta finales de 2027, aportados a partes iguales por la Consejería de Transición Ecológica y Loro Parque Fundación. Su meta es estudiar el impacto del cambio climático, la acidificación oceánica, el ruido submarino y su efecto en la biodiversidad marina y terrestre del archipiélago. Colaboran grupos de investigación de la ULL y la ULPGC junto a colectivos de voluntariado ambiental.
Desde 2019, se ha establecido una red de monitorización de parámetros ambientales claves vinculados a estos fenómenos, generando datos esenciales para modelos climáticos en la región macaronésica y consolidándose como un referente en la conservación de especies frente al cambio global. Entre sus subproyectos destacan BuoyPAM, MacPAM, CanOA, BioACU, BioMAR, BioTER, SonMAR y BioModClim, cada uno centrado en diferentes áreas de la investigación ambiental.





