El Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha celebrado la jornada «Tejer, conectar y cuidar. Miradas transculturales en Salud Mental Comunitaria» para tratar los retos que plantea la atención a la diversidad cultural en salud mental. El encuentro reunió en 2026 a profesionales sanitarios, administraciones y expertos nacionales e internacionales con el fin de fomentar una atención más inclusiva y accesible.
Encuentro interdisciplinar y visión internacional
La jornada, organizada con la colaboración de la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias (ESSSCAN), contó con la presencia de Fernando Gómez-Pamo, director de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones, Teresa Mayans, subdelegada del Gobierno de España, Margarita Medina, subdirectora médica del hospital, Esperanza Bosch, jefa del servicio de Psiquiatría, y José Francisco Montelongo, director de ESSSCAN. Además, intervino la reconocida psiquiatra Marie Rose Moro, referente internacional en psiquiatría transcultural e infancia, quien abordó el marco científico para comprender la influencia de los factores culturales y migratorios en la salud mental.
Esta perspectiva académica se complementó con mesas de debate formadas por organizaciones no gubernamentales y entidades comunitarias que trabajan con personas migrantes, solicitantes de protección internacional y menores extranjeros no acompañados, aportando una visión directa de las dificultades que enfrentan estos colectivos para acceder a recursos sanitarios y sociales.
Experiencias y estrategias para una atención más accesible
Profesionales del Servicio Canario de la Salud compartieron experiencias en la práctica clínica, destacando las barreras lingüísticas, culturales y sociales detectadas en la atención a la salud mental. Analizaron las estrategias desarrolladas para mejorar la accesibilidad y centrar los cuidados en las necesidades individuales de cada persona.
El encuentro finalizó con un espacio de reflexión conjunta orientado a generar propuestas de mejora para fortalecer la coordinación entre el sistema sanitario, las administraciones públicas y las entidades sociales. El objetivo es consolidar un modelo de salud mental comunitaria basado en el trabajo en red y la atención integral a las personas, especialmente a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad social.




