El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha reabierto la fuente de Santo Domingo tras culminar una restauración integral iniciada en abril de 2026. La actuación ha permitido recuperar el desaguado original de la fuente, cuyas cuatro aperturas habían sido taponadas en la década de 1930 cuando dejó de ser una fuente de abastos para pasar a ornamental.
Esta obra histórica, instalada en 1792 para abastecer de agua al convento adyacente y a los vecinos, es una de las primeras fuentes públicas de la ciudad. La restauración se basó en un estudio historiográfico y artístico y fue encargada por el Servicio de Mantenimiento de Infraestructuras Verdes.
Intervención para preservar un monumento histórico
Los trabajos comenzaron con la retirada de morteros de cemento deteriorados y la limpieza mecánica mediante láser y microesferas de fibra de vidrio en las partes de los vasos y el pilar. Durante la investigación, se confirmó que la fuente había sufrido tres fases de uso, perdiendo parte de su diseño original cuando se modificó el parapeto superior y se sellaron cuatro canales para el transporte del agua a recipientes.
Con la autorización del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, se ha recuperado el sistema de desagüe original que estuvo cerrado desde los años 30. El parapeto se ha respetado en su estado actual, pero se han moldeado dos piezas que faltaban para completar su cierre.
Además, se ha aplicado mortero para consolidar la estructura, trabajado en la reintegración cromática del conjunto y aplicado un tratamiento hidrofugante para proteger la piedra, que se repetirá cada seis meses para evitar su desgaste.
Renovación de la fontanería para evitar daños
La Unidad Técnica de Mobiliario Urbano llevó a cabo la rehabilitación de la fontanería. Se sustituyó la antigua canalización de hierro, responsable de la oxidación y daño en la piedra, por una tubería de terrain con encamisado de acero 316 que garantiza mayor durabilidad.
La concejala de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad, Energía y Parques y Jardines, Gemma Martínez Soliño, destacó que “una ciudad que no respeta su patrimonio no se respeta a sí misma”, y subrayó la importancia de recuperar la esencia de la fuente, situada junto a las también históricas fuentes del Pilar Nuevo y del Espíritu Santo.
Martínez Soliño añadió que esta restauración “prepara la fuente de Santo Domingo para que dure otros 232 años”, reafirmando el compromiso del Ayuntamiento con la conservación del patrimonio histórico local.




