El Área de Salud de Fuerteventura, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha detectado un incremento de llamadas fraudulentas dirigidas a establecimientos alimentarios de la isla. En estos contactos, personas que se identifican como Técnicos Inspectores de Salud Pública (TISP) anuncian falsamente el cierre de negocios por supuestas sanciones pendientes.
Ante esta situación, la Dirección del Área de Salud de Fuerteventura ha desmentido que su personal inspector esté realizando este tipo de comunicaciones para informar fechas de cierre o requerimientos administrativos. Estos mensajes telefónicos fraudulentos son ajenos al Servicio Canario de la Salud (SCS) y se tratan de intentos de estafa.
Llamadas falsas suplantan a inspectores para intimidar negocios
Varios locales alimentarios en Fuerteventura han sido víctimas de estas llamadas coercitivas, en las que se intenta intimidar a los propietarios con la amenaza de sanciones y el cierre inminente. Las personas que llaman suelen identificarse incorrectamente como Técnicos Inspectores de Salud Pública para dotar de aparente gravedad a la situación.
El Área de Salud insiste en que ninguna inspección oficial ha comunicado cierres mediante llamadas telefónicas y solicita la máxima precaución para evitar que los establecimientos faciliten datos personales o administrativos a estos interlocutores fraudulentos.
Recomendaciones para establecimientos y actuación ante el fraude
Desde la administración sanitara se recomienda a los negocios que, ante la recepción de llamadas similares, no proporcionen ninguna información y pongan estos hechos en conocimiento de las autoridades competentes. Esto permitirá que se adopten las medidas necesarias para combatir este tipo de estafa.
La Consejería de Sanidad y el SCS reiteran su compromiso por garantizar la seguridad de los establecimientos y la veracidad en las comunicaciones oficiales, invitando a la ciudadanía a denunciar cualquier sospecha de fraude telefónico.





