El Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Transición Ecológica y Energía, ha superado el 58 % de ejecución en el proyecto de recuperación de ecosistemas terrestres de Fuerteventura. Esta actuación, que cuenta con un presupuesto superior a 1,1 millones de euros financiados por fondos Next Generation, prevé su finalización para mayo de 2026 y pretende mejorar la sostenibilidad ambiental y la biodiversidad de la isla.
Visita al vivero de La Oliva, eje central del proyecto
El consejero Mariano Hernández Zapata visitó recientemente el vivero ubicado en la Estación Biológica de La Oliva, uno de los elementos fundamentales del plan. Este vivero está diseñado para la producción y conservación de flora autóctona de Fuerteventura, reforzando así la capacidad de recuperación de los ecosistemas insulares mediante la propagación de especies adaptadas al entorno local.
Hernández Zapata señaló que “este proyecto refleja el compromiso del Gobierno de Canarias con la conservación activa de nuestros ecosistemas, actuando sobre el territorio con medidas concretas que mejoran el entorno y lo preparan para el futuro”. Además, añadió que “no solo recuperamos espacios degradados, sino que generamos infraestructuras que nos permiten cuidar y proteger nuestra biodiversidad a largo plazo”.
El convenio entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Fuerteventura incluye también la modernización de infraestructuras vinculadas al vivero, creando espacios para almacenamiento, trabajos técnicos especializados y apoyo a la producción vegetal, consolidando un sistema más eficiente y preparado para los desafíos medioambientales de la isla.
Restauración ecológica y sostenibilidad en el Parque Rural de Betancuria
La intervención se extiende a la restauración de espacios naturales como el área de Castillo de Lara en el Parque Rural de Betancuria, donde se están plantando cerca de 5.000 ejemplares de flora autóctona en una superficie superior a las 10 hectáreas. Este trabajo busca la recuperación paisajística y ecológica de una zona degradada.
Para asegurar el éxito de las plantaciones, el proyecto incorpora sistemas de riego adaptados al entorno y tecnologías innovadoras para la gestión eficiente del agua, promoviendo su reutilización y minimizando el impacto ambiental. Además, se ha implantado una instalación fotovoltaica en la Estación Biológica que cubrirá las necesidades energéticas del complejo y contribuirá a la reducción de emisiones de CO₂.
En conjunto, esta iniciativa combina restauración ambiental, innovación técnica y sostenibilidad energética, posicionándose como una actuación clave para mejorar el estado de los ecosistemas terrestres de Fuerteventura y avanzar hacia una gestión respetuosa con el medio ambiente.




