El Gobierno de Canarias ha puesto en marcha esta semana una nueva campaña de concienciación para prevenir los incendios forestales durante el periodo de mayor riesgo estival. La iniciativa, presentada por Manuel Miranda, consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, bajo el lema “No es mala suerte, es imprudencia”, busca informar a la ciudadanía sobre las acciones cotidianas que generan un alto riesgo de incendio.
La campaña destaca que gran parte de los incendios forestales tienen su origen en comportamientos evitables, como el uso inadecuado de maquinaria que produce chispas —en especial segadoras y desbrozadoras—, el lanzamiento de fuegos artificiales en celebraciones o la realización de barbacoas en lugares no autorizados o sin las debidas medidas de seguridad. Utilizando anuncios en televisión, radio, publicidad exterior y redes sociales, la campaña subraya que la prevención comienza con cada gesto individual y que evitar una imprudencia puede impedir emergencias con graves consecuencias para las personas y el patrimonio natural.
Importancia de la prevención y coordinación
Manuel Miranda insistió en que “la inmensa mayoría de los ciudadanos actúa con responsabilidad, pero basta una sola imprudencia para provocar daños irreparables”. Señaló además que “los incendios forestales no son fruto de la mala suerte ni de la casualidad; en muchas ocasiones tienen detrás una acción humana que podría haberse evitado”.
El consejero destacó que la mejor herramienta contra los incendios sigue siendo la prevención y que es fundamental respetar las restricciones impuestas por los cabildos insulares y seguir las recomendaciones de los servicios de emergencias y protección civil. “La preparación frente a los incendios forestales no empieza cuando se declara un fuego, sino mucho antes, con planificación, coordinación y prevención durante todo el año. Cada minuto cuenta y por eso seguimos apostando por mejorar la coordinación, los sistemas de vigilancia y la capacidad de respuesta de todos los recursos implicados”, añadió.
En lo que va de año, Canarias ha sufrido ya seis conatos de incendios forestales: uno en La Palma, cuatro en Gran Canaria y uno en Tenerife. Todas estas situaciones pudieron ser controladas en sus fases iniciales gracias a la rápida intervención de los servicios de emergencia.
Especial atención a zonas de interfaz urbano-forestal y cambio climático
El consejero hizo un llamamiento especial a la prevención en las zonas de interfaz urbano-forestal, donde la proximidad entre viviendas y masa forestal aumenta notablemente el riesgo para las personas y los bienes en caso de incendio. “No debemos olvidar que en estas áreas el riesgo adquiere una dimensión adicional”, recalcó Miranda.
En años anteriores, ha sido necesario activar de forma preventiva el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales de Canarias (INFOCA) fuera de la temporada estival, hecho relacionado con los efectos del cambio climático. Este fenómeno ha contribuido a que los incendios sean cada vez más intensos y difíciles de extinguir. En respuesta, tanto el Gobierno de Canarias como los cabildos insulares han incrementado y reforzado los recursos para la prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales.
Durante 2025, se contabilizaron 41 conatos de incendio, de los que 39 afectaron a menos de una hectárea, sin que ninguno se convirtiera en gran incendio gracias a la eficacia y coordinación de los distintos operativos.
Desde el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 se recuerda la importancia de alertar inmediatamente ante cualquier indicio de fuego o columna de humo, proporcionando información precisa sobre la localización y características del incidente para facilitar una respuesta rápida y eficaz.
Recursos humanos y materiales desplegados en 2026
La campaña contra incendios forestales de 2026 se apoyará en un dispositivo de más de 2.600 efectivos procedentes de diversas administraciones y organismos, cifra superior a la del año anterior. Además, se dispondrán de 202 autobombas forestales y 19 medios aéreos distribuidos por todo el archipiélago.
Entre las novedades destaca la incorporación de un tercer helicóptero de los Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (EIRIF), que operará desde la misma base que el helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) en El Hierro. Los EIRIF también suman tres nuevas autobombas forestales ligeras con una capacidad de 2.300 litros cada una.
El plan contará nuevamente con 23 drones para tareas de vigilancia, prevención y apoyo a la extinción, distribuidos en seis unidades del GES y 17 de los EIRIF. Estos drones están equipados con cámaras térmicas que permiten detectar puntos calientes durante la noche, facilitando así las labores de control y remate de incendios para los efectivos sobre el terreno.




