La Guardia Civil, junto a Policía Nacional y Vigilancia Aduanera, intervino en 2026 un laboratorio clandestino que operaba 24 horas en Toledo y arrestó a una red internacional
La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera, ha desmantelado un macro laboratorio clandestino de extracción y procesamiento de clorhidrato de cocaína en una nave industrial de Gerindote, Toledo. La operación, denominada “Sircan”, permitió la detención de 13 personas vinculadas a una organización criminal internacional que traficaba con cocaína desde Sudamérica a Europa.
El laboratorio funcionaba las 24 horas, con “cocineros” colombianos especializados traídos expresamente por la organización, y contaba con un equipamiento completo para procesar grandes cantidades de droga utilizando hasta 3,5 toneladas de precursores químicos. La intervención incluyó también registros en Madrid, Málaga, La Rioja y Bizkaia, y acciones en Cartagena (Colombia), donde se incautó cerca de una tonelada de cocaína.
Un laboratorio con producción continua en el polígono industrial de Gerindote
El macro laboratorio estaba perfectamente camuflado entre otras industrias del polígono industrial, presentando una fachada legal. En su interior se acondicionaron distintas zonas específicas para la extracción, precipitación, filtrado, prensado y empaquetado del clorhidrato de cocaína.
En el momento de la operación, el laboratorio funcionaba a pleno rendimiento con sustancias en diversas fases del proceso, desde mezclas líquidas hasta el producto acabado, empaquetado en “ladrillos” marcados con logos identificativos para el mercado ilícito. Se incautaron entre 7 y 8 toneladas de harina de maíz impregnada con cocaína base usada como medio de ocultación y transporte, además de 9 kilos de cocaína de alta pureza, cercana al 93%.
Los agentes también intervinieron 3.500 kilos de precursores sólidos y líquidos necesarios para el procesamiento, junto a otras sustancias como cocaína rosa, MDMA, poppers, marihuana y medicamentos para la disfunción eréctil. Destaca la incautación de bolsas con paprika idénticas a las encontradas en un contenedor en el puerto colombiano de Cartagena, vinculado a la red.
Operaciones coordinadas en Colombia y cinco provincias españolas
La investigación comenzó en 2022 con la detección del tráfico de cocaína oculto en contenedores marítimos hacia el puerto de Rotterdam, desde donde era distribuida al resto de Europa y España. La operación se desarrolló en tres fases principales.
En abril de 2025, en Cartagena (Colombia), las autoridades incautaron cerca de una tonelada de clorhidrato de cocaína. La fase principal, en febrero de 2026, incluyó el desmantelamiento del laboratorio en Gerindote y cuatro registros en la Comunidad de Madrid, donde se arrestó a siete miembros del grupo, incluido su líder.
Durante estas intervenciones se incautaron 100.000 euros en efectivo, cinco armas de fuego, tres chalecos antibalas y vehículos de alta gama, además de dispositivos electrónicos y documentación relevante. En marzo de 2026, se llevaron a cabo registros en Málaga, La Rioja y Bizkaia, donde se confiscó efectivo por valor de alrededor de 70.000 euros y relojes de lujo.
Investigación sobre blanqueo y cooperación internacional
Paralelamente, el Servicio de Vigilancia Aduanera en Toledo ha estudiado las relaciones económicas y patrimoniales del grupo, resultando en medidas cautelares sobre siete inmuebles, 17 vehículos y once cuentas bancarias de los investigados.
La investigación conjunta fue realizada por la Policía Judicial de la Guardia Civil en Toledo, la Jefatura Superior de Policía de Madrid y Vigilancia Aduanera, con la colaboración de la Policía Antinarcóticos colombiana.
Además, destacados países de Europa (Francia, Países Bajos, Portugal) y América (EE.UU., Colombia, Perú, Uruguay) participaron en esta operación, realizando actividad operativa en Colombia, Perú y Portugal, clave para el éxito en la desarticulación de esta red internacional.




