El Hospital Universitario de Canarias (HUC) experimentó una avería eléctrica el 6 de agosto durante unas obras de mejora en el cuadro eléctrico del centro, lo que afectó a la climatización del área quirúrgica. Esta incidencia obligó a reprogramar la agenda quirúrgica y a derivar cuatro intervenciones inaplazables al Hospital de La Candelaria para garantizar la atención de los pacientes.
Incidencia y medidas adoptadas
La avería se produjo mientras se realizaba el trasvase de carga entre los cuadros eléctricos y fue detectada a tiempo para iniciar de inmediato los trabajos de reparación. Se activó el protocolo del servicio de Medicina Preventiva con el fin de asegurar las condiciones adecuadas de seguridad ambiental en el área quirúrgica, lo que permitió preservar el entorno seguro para los pacientes y el personal sanitario.
La reparación se completó durante la tarde y noche del 6 de agosto, con lo que los quirófanos del HUC se encontraban plenamente operativos al día siguiente, desarrollándose las cirugías programadas con normalidad el 7 de agosto. La reorganización también contó con la colaboración de la plantilla del hospital para minimizar las molestias a los pacientes afectados.
Inversión y mejoras eléctricas en el hospital
El incidente se produjo en el contexto de un plan destinado a mejorar la capacidad eléctrica del Hospital Universitario de Canarias. Las obras cuentan con una inversión cercana a los cinco millones de euros y la incorporación de cuatro nuevos transformadores que permitirán aumentar la potencia energética disponible. Así se facilita el desarrollo de proyectos y equipamientos innovadores que requieren un mayor consumo eléctrico.
Coordinación entre centros sanitarios
La gerencia del HUC valoró especialmente la colaboración del Hospital de La Candelaria para atender a los pacientes derivados, así como la rápida actuación del Servicio de Urgencias Canario (SUC) que posibilitó la transferencia eficiente y sin demoras. Este esfuerzo conjunto evitó que la incidencia afectara a la programación quirúrgica considerada inaplazable.
Desde la dirección hospitalaria se lamentaron los inconvenientes ocasionados y se agradeció la implicación del personal sanitario y administrativo para gestionar la situación con la máxima agilidad y profesionalidad.




