La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife ha desalojado en la tarde del 30 de julio a casi un centenar de usuarios de la playa de Benijo, incumpliendo la prohibición de acceso por el grave riesgo de desprendimientos en la zona. Las autoridades han advertido que procederán a denunciar a todas las personas que no respeten esta restricción.
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife decretó el cierre de la playa en 2024 debido a los peligros que presenta el talud en este punto del litoral, afectado habitualmente por desprendimientos que ponen en riesgo tanto el acceso como la seguridad de los usuarios. Esta medida seguirá vigente hasta que se realicen las obras necesarias para garantizar la estabilidad de la zona.
Riesgos y vandalisamos reiterados desde 2024
A pesar de la prohibición, la Policía Local y otros servicios municipales siguen interviniendo frecuentemente para desalojar a quienes acceden a la playa, mostrando falta de respeto y conciencia sobre el peligro. Desde 2024 se han registrado numerosos actos de vandalismo contra la señalización y los cierres instalados para impedir el paso.
Estos comportamientos no solo generan daños materiales sino también exponen a otras personas al riesgo de acceder sin conocer la prohibición. El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, insistió en la importancia de la responsabilidad ciudadana: “el riesgo es real en este punto de la costa, motivo por el que se cerraron los accesos para evitar accidentes”.
Por su parte, la concejala de Seguridad, Gladis de León, hizo un llamamiento al “sentido común” y anunció que se incrementará la vigilancia con la Unidad de Drones (UDRON) para detectar y desalojar a los infractores. Esta medida pretende reducir riesgos para los agentes, que a menudo deben bajar hasta la playa para intervenir.
Uso de drones para el control y prevención
Desde que se ordenó el cierre, la Policía Local ha empleado con frecuencia drones para supervisar la playa y detectar la presencia de personas. Además, la tecnología ha servido para documentar los desprendimientos registrados en este tiempo.
Los pilotos de la UDRON han configurado un mensaje pregrabado en español e inglés que se reproduce en bucle a través del altavoz del dron durante los vuelos. Los aparatos se mantienen a una altura aproximada de 25 metros para transmitir las indicaciones a quienes se encuentran en la playa, con el objetivo de que abandone la zona recogiendo sus pertenencias.
Esta técnica también se ha aplicado en otras situaciones que requieren desalojos preventivos, facilitando el control sin poner en peligro a los agentes en el terreno.




