La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias presentó el 28 de julio de 2026 en el Centro de Visitantes de la Caldera de Taburiente, en La Palma, el nuevo Plan Forestal de Canarias, que marcará la protección y gestión sostenible de los montes del Archipiélago durante los próximos 21 años. Esta estrategia sustituye al plan aprobado en 1999 y responde a los retos actuales en materia normativa, técnica y medioambiental, con especial atención al aumento del riesgo de grandes incendios forestales.
Una planificación renovada para el medio natural y rural
Mariano H. Zapata, consejero de Transición Ecológica y Energía, subrayó que el nuevo plan dota a Canarias de una “hoja de ruta renovada para proteger sus montes, mejorar su capacidad de adaptación al cambio climático y reforzar la prevención y respuesta ante incendios forestales”. Además, indicó que el plan “no solo aborda la conservación territorial, sino que reconoce la importancia socioeconómica del sector forestal y su papel en el mantenimiento del medio rural”.
Por su parte, Miguel Ángel Morcuende, director general del Medio Natural, explicó que se trata de un “instrumento estratégico para coordinar la política forestal canaria” que no tiene carácter normativo ni sustituye a la legislación vigente. Destacó que el análisis que sustenta el documento cubre la superficie forestal, titularidad de los montes, formaciones vegetales y el impacto de incendios, permitiendo así decisiones adaptadas a la realidad insular. Morcuende señaló también que la Consejería trabaja en la primera Ley de Montes de Canarias.
Estructura y objetivos del nuevo Plan Forestal
El plan abarca un horizonte de 21 años divididos en tres fases de siete años, con revisiones periódicas para evaluar el cumplimiento de objetivos y sincronizar acciones con programas europeos, estatales y autonómicos.
Está organizado en tres ejes principales, ocho líneas de actuación y 18 programas. El primer eje se centra en la gestión directa del territorio: prevención, extinción y restauración ante incendios, conservación de la biodiversidad, gestión sostenible y lucha contra la erosión. En este marco, los Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (EIRIF) han recibido una inversión de 39 millones de euros en tres años, de los cuales 15 millones se destinaron a modernización de medios materiales, incluyendo helicópteros, vehículos especializados, drones y tecnología avanzada para mejorar tanto la prevención como la capacidad operativa.
Los EIRIF desarrollan trabajos permanentes de selvicultura preventiva, reducción de combustible vegetal y mantenimiento de áreas estratégicas, contribuyendo a reducir el peligro de incendios y a conservar los montes.
Acciones socioeconómicas e institucionales para fortalecer el sector forestal
El segundo eje aborda el impulso del empleo rural y la reactivación de terrenos forestales mediante proyectos como la recuperación de cultivos tradicionales, por ejemplo, el almendro, que combinan conservación y actividad económica.
El tercer eje cubre aspectos institucionales como la coordinación administrativa, el seguimiento del plan, la financiación, la investigación y la mejora normativa, además del desarrollo de la futura Ley de Montes de Canarias.
El ámbito de actuación incluye todo el Archipiélago y considera tanto áreas arboladas como no arboladas, prestando especial atención a Fuerteventura y Lanzarote, donde los terrenos forestales son clave para prevenir la erosión, la pérdida de suelo y la degradación paisajística.
La financiación se organizará por fases, combinando fondos europeos, estatales y autonómicos, e incorporando mecanismos de seguimiento para evaluar los resultados y ajustar las acciones a necesidades futuras.
Para Mariano H. Zapata, “el nuevo Plan Forestal permitirá desarrollar una política más coordinada, planificada y eficaz, capaz de proteger nuestro patrimonio natural y fortalecer la relación entre la ciudadanía, el sector forestal y el medio rural”.




