El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través del área de Parques y Jardines, ha finalizado la renovación de 26 maceteros situados entre el Paseo de las Alcaravaneras y el carril-bici, convirtiéndolos en mini jardines que promueven la biodiversidad y la mejora ambiental. Esta intervención, que se completó el 29 de julio de 2026, ha supuesto una inversión de 25.000 euros destinada a la rehabilitación y acondicionamiento de estas zonas verdes urbanas.
Renovación integral para fomentar el cuidado del entorno
El proyecto incluyó la reparación de las estructuras de los maceteros, seriamente agrietadas por el paso del tiempo, y la instalación de un sistema de riego por goteo que optimiza la hidratación de las plantas, garantizando un suministro de agua más eficiente y directo a las raíces. Además, se enriqueció el suelo con materia orgánica para mejorar su calidad.
En torno a los árboles ya existentes, los técnicos plantaron más de 150 ejemplares de flora canaria que crean áreas verdes vivas. Estas especies, entre las que se encuentran tomillos de mar, romeros canarios y melosas, destacan por su lento crecimiento y gran capacidad de adaptación a las condiciones locales. Estos mini jardines no solo embellecen el espacio sino que también contribuyen a retener el agua, mejorar el suelo y favorecer la llegada de insectos polinizadores y depredadores naturales de plagas.
Ampliación de la iniciativa en la Plaza Gabriel Megías Pombo
De forma paralela, el mismo proceso de rehabilitación se ha llevado a cabo en los maceteros de la Plaza Gabriel Megías Pombo, reforzando el compromiso con la mejora del barrio de Alcaravaneras. Este trabajo se realiza de la mano de la comunidad vecinal y bajo la coordinación de Gemma Martínez Soliño, responsable del área, fomentando la colaboración ciudadana en el cuidado de los espacios públicos.
Un paso más hacia una ciudad sostenible y resiliente
La actuación responde a los objetivos contemplados en el Plan Director del Arbolado Urbano de Las Palmas de Gran Canaria, que considera que los árboles y la vegetación urbana no son meros adornos, sino elementos clave para construir una ciudad más habitable, resiliente y saludable. Con esta intervención, el Ayuntamiento avanza en la estrategia para mejorar el entorno natural urbano y promover prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.




