Las Palmas de Gran Canaria vivió el jueves 11 de junio de 2026 un evento de gran relevancia con la visita apostólica de Su Santidad el Papa León XIV. A su llegada a la ciudad, el Pontífice recibió la Llave de Oro de la Ciudad y recorrió el casco histórico en papamóvil, además de celebrar una multitudinaria Santa Misa en el Estadio de Gran Canaria y visitar la Catedral de Santa Ana. La alcaldesa Carolina Darias transmitió su agradecimiento a todas las personas y organismos que contribuyeron a la organización y seguridad de esta jornada histórica.
Trabajo coordinado de los servicios municipales
Para el desarrollo de esta visita, los equipos del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, especialmente las áreas de Seguridad y Emergencias, Movilidad, Limpieza, Parques y Jardines y Guaguas Municipales, trabajaron durante semanas de forma coordinada. La alcaldesa Carolina Darias destacó que “ayer vivimos una jornada inolvidable con la visita del papa León XIV. Quiero agradecer a todos los servicios públicos que han trabajado antes, durante y después de este gran acontecimiento, así como a la ciudadanía por su colaboración”.
Además, resaltó el compromiso y profesionalidad mostrados por todas las administraciones implicadas en el dispositivo organizado, que aseguró el correcto desarrollo de todos los actos previstos durante la visita apostólica.
Fuerzas y cuerpos de seguridad garantizaron el orden
La seguridad de la multitud congregada fue un aspecto prioritario. Policía Local, Policía Nacional, Policía Canaria y Guardia Civil formaron parte del operativo que protegió la normalidad del evento. Según indicaron, su actuación fue fundamental para que los distintos actos se desarrollaran sin incidentes y con seguridad para miles de personas.
Agradecimiento a la ciudadanía y proyección internacional
La alcaldesa Carolina Darias extendió su reconocimiento a la población de Las Palmas de Gran Canaria por el “comportamiento ejemplar, el civismo y la colaboración mostrados por vecinos y vecinas durante toda la jornada”. Atribuyó esta actitud a la capacidad de la ciudad para afrontar acontecimientos de relevancia internacional con éxito.
La masiva participación popular destacó en todos los escenarios de la visita: desde la llegada del Pontífice y su recorrido por la Avenida Marítima, hasta la entrega de la Llave de Oro, la Santa Misa en el estadio y la visita a la Catedral de Santa Ana. La jornada se vivió en un ambiente de respeto, emoción y convivencia que proyectó la imagen de una capital moderna, abierta y preparada para acoger eventos internacionales con eficacia y hospitalidad.





